MESA DE REDACCIÓN

Burkini

Diario de noticias de Gipuzkoa, POR E. IRIBARREN - M, 31-08-2016

Aheda Zanetti es una diseñadora australiana de confesión musulmana, que cuando ideó el burkini lo hizo para que su sobrina pudiera hacer deporte con ropa cómoda sin incumplir el precepto islámico que obliga a las mujeres a cubrir su cuerpo a ojos de los demás. Eso fue en 2003. Desde entonces, el tiempo no ha pasado en balde en las relaciones entre el mundo occidental y la sociedad musulmana. Tanto que la prenda que fue creada, según Zanetti, para proporcionar libertad y sortear los rigores aparejados a las estrictas normativas de su religión se ha situado en la primera línea del combate contra el extremismo islámico, como si el burkini, sus portadoras, constituyeran la avanzadilla playera del Estado Islámico en las costas francesas. En la prohibición de los ayuntamientos franceses, más que un espíritu liberador de la mujer musulmana lo que se intuye es la mano de la extrema derecha, con la paradoja de que son también hombres los que obligan a mujeres a que no vistan como les imponen otros hombres. Pero cuando en Occidente, en apenas unas décadas, la mujer ha dado un salto de siglos en su emancipación y en el reconocimiento de la igualdad con los hombres, la situación de sumisión de la mujer en el mundo islámico distorsiona la convivencia entre ambas sociedades y hace imposible el encuentro.

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