"Iré a clase de español"

Canarias 7, Carlos Inza , 28-08-2016

La Audiencia Nacional confirmó hace unos días la decisión del Registro Civil de Arrecife (Lanzarote) donde se le deniega la nacionalidad española a esta mujer nigeriana de 41 años de edad, a pesar de llevar 16 años residiendo en nuestro país, de haber cotizado más de diez años a la Seguridad Social y de tener dos hijos nacidos en España.
El argumento para denegar la nacionalidad se basa en que Edna Eziemgbe no entiende bien el idioma ni se expresa correctamente en castellano. La Dirección General del Registro Civil reconocía que esta mujer reúne «los requisitos generales de residencia exigidos para la concesión de la nacionalidad», pero también defendía que no ha demostrado que esté integrada en la sociedad española.
En una sentencia fechada el 21 de julio, la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional subraya que el juez encargado del Registro Civil de Arrecife puso de manifiesto en su informe que esta mujer no entendía la mayoría de las preguntas que le hizo cuando se entrevistó con ella y que tuvo que repetírselas de otra manera para que lograra comprenderlas.
También se argumentaba en cuanto a la cultura española, que «sus conocimientos se reducen a los colores de la bandera española, cuántas islas hay en Canarias y el número de Comunidades Autónomas de España», dice el texto, «pero desconoce el nombre del presidente de la comunidad donde reside, así como la bandera de Canarias».
Para Edna, «todo esto carece de sentido, no entiendo por qué se me ponen tantas trabas para reconocerme derechos que me he ganado», aunque admite que de ahora en adelante hará un mayor esfuerzo «por aprender mejor el idioma, por relacionarme más con la gente e, incluso, si tengo que ir a clases para aprender español, lo haré».
Edna llegó a España en 1999 tras  salir de su país natal, Nigeria. Tras muchas vicisitudes, primero se instaló a Madrid, donde no encontró trabajo y estuvo más de un año dando tumbos, hasta que una amiga le habló de que en Lanzarote había trabajo. Entonces llegó a la Isla y desde 2003 no ha dejado de trabajar como camarera de piso, siempre en hoteles de Puerto del Carmen (Tías), donde dice que su jefa siempre la ha tratado «como una madre». Aquí tuvo dos hijos, un chico de 9 años y una niña de 5 años. Su marido también es de Nigeria y trabaja de freganchín, desde hace más de 15 años, y también está en trámites para obtener la nacionalidad. Edna tiene otro hijo de 21 años en Nigeria y lucha para traerlo a España.
De momento todo esto le parece extraño, porque dice que no ha hecho otra cosas que trabajar, que nunca ha hecho nada malo y que merece una «oportunidad». Sin embargo, asume que para obtener la nacionalidad se le exija aprender mejor el idioma e integrarse más.
Pese a todo, los colectivos de inmigrantes se han mostrado sorprendidos, al señalar que hasta hace apenas tres años no se hacían exámenes de idiomas, ni de conocimientos para obtener la nacionalidad.

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