¿Otro estallido racial en la “tierra prometida”?

Diario de noticias de Alava, POR GERMÁN GORRÁIZ LÓPEZ -, 19-08-2016

El 3 de abril de 1968, víspera de su asesinato, Martin Luther King declaró a sus seguidores: “Quizá no pueda llegar con vosotros pero deseo que sepáis que nosotros, como pueblo, lograremos la tierra prometida”

Se adelantaría casi medio siglo a la elección de un presidente afroamericano. Así, por primera vez en la historia de Estados Unidos, en 2008 fue elegido como presidente de la nación un negro debido al voto de las minorías latina y afroamericana, con lo que los partidos tradicionales del establishment habrían cambiado su estrategia electoral para captar un voto que en el horizonte de 2050 será mayoritario. Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, los blancos dejarán de ser la mayoría de la población estadounidense y serán desplazados por la suma de la población hispana, que aumentaría de 53,3 millones en la actualidad a 128,8 millones en 2060, y la afroamericana, que pasaría los 41,2 millones actuales a los 61,8 millones previstos por las proyecciones.

Sin embargo, según un artículo de la publicación canadiense Global Research, 47,8 millones de estadounidenses vivirían bajo el umbral de la pobreza y deberían utilizar los cupones de alimentación (SNAP por sus siglas en inglés), para satisfacer sus necesidades alimenticias, lo que se traduce en un aumento del 70% desde 2008 debido a la elevada tasa de desempleo y pobreza que se habría ensañado con las minorías latina y afroamericana. Así, desde el inicio de la recesión en 2008, 28,2 millones de personas se inscribieron en el SNAP y unos diez millones de niños vivirían en la pobreza extrema. Por otra parte, la reducción en el presupuesto de 2015 de cerca de 85.000 millones de dólares ha obligado al Programa Especial de Nutrición Suplementaria para Mujeres , Infantes y Niños (WIC) a eliminar beneficios a casi 600.000 madres, lactantes y niños, según la misma publicación canadiense. Además, la tasa de paro de Estados Unidos en el mes de mayo subió hasta el 5,5 % y continúa el endemismo crónico de altas tasas de desempleo en la población afroamericana (17%), cifra que se triplicaría en cuanto atañe a la población joven negra (51%), con los consiguientes efectos colaterales de marginalidad, economía sumergida e incremento de los índices de delincuencia que se elevaría hasta cifras ionosféricas en lo que respecta a la población joven.

Es la llamada “perfección negativa”, término empleado por el novelista Martin Amis para designar “la obscena justificación del uso de la crueldad extrema, masiva y premeditada por un supuesto Estado ideal”
La persistencia de la viole
Nos encontraríamos, pues, ante un escenario distópico, donde el 36% de la población viviría por debajo del umbral de la pobreza y con la tasa de delincuencia más alta de todo Estados Unidos, un escenario agravado por la lacerante falta de inversiones en los servicios públicos y la existencia de miles de solares y viviendas abandonados que deberán ser derruidos por el Ayuntamiento. Además, la drástica caída en la recaudación de impuestos obligará a recortar todavía más los programas de asistencia social, subir los impuestos y privatizar la mayoría de servicios públicos debido al déficit acumulado y al nivel de los bonos emitidos ya que no pueden imprimir dinero para financiar sus déficits como lo hace la nación, situación extrapolable a otras muchas ciudades de mayoría afroamericana; como la ciudad de Camden, en Nueva Jersey, segunda urbe con mayor tasa de criminalidad de Estados Unidos, tras verse abocada a despedir al 45% de sus fuerzas del orden, lo que se conjuga con tasas de paro estratosféricas (superiores al 15 %) y la drástica reducción de los programas de asistencia social para una población de facto subsidiada.

Asimismo, en una conferencia pronunciada en la Universidad Howard (Washington) en 2006 afirmó: “Este país se fundó y está dirigido según un principio racista (…) Creemos en la superioridad blanca y en la inferioridad negra (…) más que en el propio Dios”, según un extracto publicado por The Wall Street Journal. Obama, hijo espiritual del reverendo Wright y deudor del título de su libro La audacia de la esperanza, se vio forzado a renegar de su paternidad ideológica y no dudó en desmarcarse de la influencia de su mentor religioso ante los ataques recibidos siendo todavía senador, pero en su libro Los sueños de mi padre habla sobre la actitud vital de la población afroamericana, marcada por el estigma generacional de “una segregación racial que ha caracterizado el devenir norteamericano”, herida sin cicatrizar que posiblemente vuelva a abrirse y estallar en el final de su segundo mandato.

Así, tras la muerte de otro joven afroamericano, de 18 años, Mike Brown por disparos de un policía blanco en Ferguson (Missouri), la población afroamericana volvió a rememorar la década de los años 60 y la lucha por las libertades civiles encabezada por el reverendo Martin Luther King, premio Nobel de la Paz: “Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos”.

Según el informador.com.mx, casi la totalidad de las nueve hermandades históricamente negras conocidas como Las Nueve Divinas nacieron del conflicto racial en el país y fueron fundadas en los campus universitarios cuando los estudiantes negros se enfrentaban a prejuicios raciales y a la exclusión. Así, según Gregory Parques, profesor asistente en la Escuela de Derecho de la Universidad Wake Forest y miembro de la fraternidad Alpha Phi Alpha, “hubo un momento en que las fraternidades negras estaban en la vanguardia de la lucha por los derechos civiles, pero esos días se han perdido en la memoria” pues la mayoría de sus dirigentes estarían sedados y adormecidos debido a las cuantiosas aportaciones que reciben de los fondos federales.

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