Fusión internacional para el mejor arroz
Siete parejas compuestas por jóvenes de distintas nacionalidades mostraron ayer su destreza en los fogones cocinando producto local
Diario Vasco, , 15-08-2016Decir San Sebastián es decir, entre otras cosas, gastronomía. Y no solo por sus famosos pintxos, por ser una de las ciudades del mundo con mayor número de estrellas Michelín por metro cuadrado, o por tener una Facultad de Ciencias Gastronómicas. Donostia es sinónimo de buen hacer culinario y, así las cosas, la gastronomía no puede faltar en el programa festivo de la Semana Grande. Ayer por la mañana, los tradicionales puestos de los baserritarras que venden sus productos en el exterior de la Bretxa fueron sustituidos por los fogones portátiles de los participantes en el V Concurso Gastronómico para jóvenes con productos del país.
Siete fueron las parejas que tomaron parte en esta edición de un concurso que empieza a consolidarse, y que casi se podría denominar internacional, ya que entre los catorce jóvenes menores de 22 años que participaron, había varias nacionalidades representadas. De Marruecos, por ejemplo, el tándem formado por Yassine El Medhi y Youness Bougrine, que especiaron su arroz con un toque de cúrcuma y jengibre y lo rodearon de una lechuga bien picada, al estilo árabe. La carne que utilizaron fue sacrificada según el rito halal, tal y como manifestaron los organizadores. «Matado en Zegama, mirando a La Meca».
Sin embargo, ellos dos no fueron los únicos marroquíes del concurso, ya que en la pareja ‘Las Perchas’, el guipuzcoano Alberto Mujika hacía dúo con el magrebí Ahmed Bouali. «Es la primera vez que participamos, y nos hemos apuntado por hacer algo diferente durante la Aste Nagusia. Ayer no salimos para estar frescos, así que a ver si hay suerte y ganamos», aseguraron.
La representación internacional no acabó ahí, puesto que Maryam Jdira, de 21 años y también marroquí, quiso ser la representante femenina de su país. Maryam lleva cinco años en Euskadi y cocinó su arroz «con mucho cariño» en compañía de su amigo nigeriano Uyi Marvis, quien se hacía llamar Will Smith, y no paró de sonreir durante todo el concurso. «Si ganamos nos compraremos cosas necesarias, como ropa, o nos daremos algún caprichito con el dinero que nos corresponda de premio».
Podium autóctono
Sin embargo, el podium fue íntegramente autóctono. Los defensores del título del año pasado y fijos en cada edición del concurso, Julen Arregi y Ander Muñoz, no pudieron esta vez revalidar el título de campeones. Se quedaron un peldaño más abajo, segundos, pese a que su arroz con pollo empanado en sésamo «gustó mucho» a los integrantes del jurado, tal y como reconoció el artillero mayor, Luis Mocoroa, quien tras prender la mecha del cañonazo que el sábado dio comienzo a las fiestas, pasó ayer a ser el ‘secretario’ del concurso. «A partir de mañana ya me dedico a disfrutar de la fiesta por mi cuenta», comentaba divertido. Julen y Ander reconocían tras conocer el veredicto de los jueces que «hemos ido a por todas como siempre, pero esta vez ha habido alguien mejor».
Y esa pareja que se llevó el oro fue ‘Biok Bat’ que, como su nombre indica, se compenetraron muy bien durante las dos horas y media que duró el concurso haciéndose uno para conquistar los paladares del jurado con sus bolas de arroz de diferentes sabores. «Ayer salimos hasta las 5 de la mañana, pero aquí estamos», comentaban Joxe Arruebarrena y Gonzalo Chausson durante el cocinado de su plato. Además de la txapela de campeones se llevaron los 200 euros con el que estaba dotado el puesto de campeón. Los segundos se llevaron 150, y los terceros 100 euros.
Precisamente, el bronce lo consiguieron las benjaminas del concurso, Ane Otaegi y Nerea Rey, que pese a sus 18 años, ya apuntaban muy buenas maneras. Su amatxos les daban consejos sobre cómo cocinar, ubicadas tras las vallas que separaban a los participantes de la multitud de público que se arremolinó para observar la destreza de los canteranos. El buen olor que emanaba de los cazuelas atrajo a un sinfín de curiosos que, como si del jurado de Masterchef se tratara, opinaban e interactuaban con los jóvenes cocineros. A estos, en cualquier caso, no les temblaba el pulso ante tanta expectación.
La animación musical corrió a cargo de Bengoa Audiovisuales y la pareja formada por Marina Estébanez y Paúl Eizmendi se permitió bailar un poco durante la elaboración de su arroz con costilla y beicon. «Es la primera vez que participamos y tenemos un poco de presión, pero hemos venido básicamente a pasarlo bien». A la una llegó el momento de emplatar los arroces para que el jurado los catase. José Ramón Elizondo, quien fuera dueño del bar de pintxos Aloña Berri hasta su jubilación, y ayer integrante del jurado, se paseó entre los participantes dándoles algún que otro consejo. «Además del sabor, valoraremos también la originalidad».
Y efectivamente, pese a la diversa variedad de arroces que se cocinaron ayer, las bolas de arroz rebozadas en ‘nachos’ triturados y posteriormente fritas, se llevaron la palma de este concurso organizado por Donostia Festak.
(Puede haber caducado)