DIGNIFICAR EL ‘TOP MANTA’

Concentración en Barcelona para pedir la libertad de dos manteros encarcelados

La protesta coincide con el acto de homenaje en Salou por la muerte de un senegalés que cayó desde un balcón huyendo de la policía

La Vanguardia, , 12-08-2016

A grito de “sobrevivir no es delito” decenas de personas se han manifestado en Barcelona para exigir la libertad de los dos manteros, Sidil e Issa, que aún continúan encarcelados tras los últimos operativos policiales en contra del top manta en la ciudad condal. La protesta también ha coincidido con el primer aniversario de la muerte de Mor Sylla, un mantero que murió en Salou el año pasado al escapar por la terraza de su domicilio de un registro de los Mossos d’Esquadra.

La concentración de Barcelona ha empezado frente al consulado de Senegal, en Travessera de Gràcia, donde un portavoz del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes ha defendido en un manifiesto que las personas que se dedican a “esta actividad laboral” lo hacen “para generar ingresos de una manera digna y trasparente”. Al mismo tiempo, ha denunciado la intensificación de una campaña que ha calificado de “difamación y persecución” en estos últimos meses y que ha tenido como fruto el encarcelamiento de cinco miembros del colectivo.

Precisamente, la titular del juzgado número 10 de Barcelona, Míriam de Rosa, dejó el martes pasado en libertad provisional a los cuatro manteros detenidos el 28 de julio en una redada en un punto de distribución de mercancía. No obstante, continúan acusados de un delito de organización criminal y otro contra la propiedad industrial.

Paralelamente a la concentración de Barcelona, en Salou se ha celebrado un acto de homenaje a Mor Sylla, el vendedor ambulante muerto hace un año al caer por un balcón mientras huía de los Mossos d’Esquadra. Sus compatriotas protagonizaron protestas, cortaron nueve horas la vía del tren y se registraron enfrentamientos con la policía, así como algunas agresiones a turistas.

A pesar de estos disturbios graves, no se de detuvo a nadie hasta unos días después para no exacerbar más los ánimos, según justificaron entonces los mandos policiales. El juez de instrucción archivó el caso y la Audiencia de Tarragona, el pasado mes de febrero, desestimó el recurso de la familia y ratificó el sobreseimiento por falta de indicios.

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