«Las fronteras están hechas para tenerlas abiertas, no cerradas»

Las cancilleres de Venezuela y Colombia acordaron la reapertura controlada y «paulatina», en una fecha a concretar por Maduro y Santos

Diario Sur, MILAGROS L. DE GUEREÑO , 06-08-2016

la habana. La reapertura controlada «y paulatina» de la frontera entre Colombia y Venezuela será aprobada en una próxima reunión de los presidentes Nicolás Maduro y Juan Manuel Santos. La hoja de ruta fue pactada por sus cancilleres, Delcy Rodríguez y María Ángela Holguín, quienes acordaron la creación de una licencia especial para los residentes a ambos lados de las lindes comunes que les permitirá cruzar la frontera entre las 05.00h y las 20.00h. Además, en el lado colombiano se instalarán gasolineras que venderán petróleo venezolano en la moneda nacional.

Según Holguín, «vamos a hacer una apertura paulatina (.), no fijamos una fecha ni una decisión porque la tomarán los presidentes una vez se reúnan. (.) La idea es dar una mirada exhaustiva a todos esos diferentes factores que intervienen en la frontera colombovenezolana». La jefa de la diplomacia de Bogotá reiteró el compromiso de su Gobierno para lograr una acuerdo de paz. Precisó que «las fronteras están hechas para tenerlas abiertas, no cerradas» y coincidió con su anfitriona en «que el comercio ilegal» entre ambos lados «lo tenemos que transformar en un comercio legal».

Por su parte, Rodríguez explicó que aprobaron la idea de Colombia de crear una identificación para los vecinos de la frontera «donde va a estar contenida la información fundamental de las actividades que se desarrollan» en la zona. Agregó que este documento hará más rigurosos los controles de seguridad, en el marco de la lucha entre ambos países contra el contrabando de gasolina, el narcotráfico y el crimen organizado. Holguín corroboró que «la propuesta de la cédula va a ser muy útil», anticipando que lo pactado entre ambas permitirá una «apertura segura de la frontera».

Regularizar

Después de conversar durante cinco horas en Caracas, las titulares de Exteriores se reunieron con Maduro, quien escuchó sus recomendaciones para regularizar la frontera. El presidente venezolano ordenó cerrarla el 19 de agosto de 2015 tras un confuso atentado contra tres militares en San Antonio del Táchira y también para «combatir el contrabando». La clausura derivó en la deportación de más de 1.000 colombianos, la marcha de otros 17.000 y afectó al comercio en Cúcuta.

En Venezuela dejó a muchos ciudadanos sin los alimentos básicos que adquirían cruzando los puentes internacionales. La situación actual estalló el 5 de julio, cuando unas quinientas mujeres vestidas de blanco forzaron el paso por la frontera para comprar comida y medicinas. Por razones humanitarias, las aduanas se abrieron de forma excepcional los días 10, 16 y 17 de julio.

Los cruces se colapsaron de personas procedentes de vasrios puntos de Venezuela en busca de productos básicos. Las autoridades señalaron que 100.000 venezolanos cruzaron al país andino sólo el último día de apertura.

Respecto a la negativa de Argentina, Brasil y Paraguay a reconocer la presidencia venezolana en la organización Mercosur, Delcy Rodríguez enfatizó que su Gobierno no permitirá que «la triple alianza tome por asalto» la titularidad temporal de la organización, e hizo un «llamado a la sensatez» de los gobiernos de la región.

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