Normandía, feudo del yhadismo galo

El Mundo, DANIEL PUCHOL ISAAC J. MARTÍN PARÍS, 28-07-2016

El presidente de Francia, François Hollande, se dirigió ayer a la nación pidiendo la unidad de sus compatriotas frente a las tensiones religiosas producidas tras la ejecución del sacerdote Jacques Hamel en una iglesia católica a manos de dos yihadistas. Hollande presidió en el Elíseo una reunión con representantes de diferentes religiones, una cita que sirvió para que los portavoces solicitaran el refuerzo de los lugares de culto y para acordar la unidad entre todas las confesiones.

El rector de la gran mezquita de París, Dalil Boubakeur, comunicó el sentimiento de «horror» por parte de los musulmanes ante «un sacrilegio blasfemo» como el ocurrido en Saint-Etienne-du-Rouvray. Por su parte, el arzobispo de París, monseñor André Vingt-Trois, declaró que «los creyentes de Francia no deben dejarse llevar por el juego político» del autodenominado Estado Islámico (IS, por sus siglas en inglés) que «busca enfrentar a unos con otros».

Hollande también se reunió ayer con el consejo de seguridad y defensa para estudiar las eventuales nuevas medidas de seguridad en los templos de culto de Francia. A su vez, François Clavairoly, presidente de la Federación Protestante de Francia, indicó que le parece «inconcebible e inviable» la posibilidad de vigilar cada centro religioso del país.

Más de 700 escuelas y sinagogas judías y más de un millar de las mezquitas de Francia tienen protección militar. Sin embargo, los especialistas en seguridad aseguran que es «sencillamente imposible» proteger a las casi 50.000 iglesias católicas y al resto de templos de diferentes credos de Francia. Finalmente, el ministro de Interior Bernard Cazeneuve anunció que «Francia contará con un total de 23.500 hombres y mujeres para garantizar la seguridad en grandes citas culturales, festivas y deportivas que este verano tendrán lugar a lo largo de todo el país. Esto comprende los 10.000 soldados de la Operación Centinela y también más de 13.000 reservistas de la gendarmería y de la policía nacional», subrayó Cazeneuve. Asimismo, el ministro de Interior informó de que «si las condiciones de seguridad necesarias no se cumplen, el Estado asumirá la responsabilidad de anular el evento», una medida que tiene como objetivo evitar la polémica surgida entre el propio Cazeneuve y el alcalde de Niza tras la masacre del pasado 14 de julio en la capital de la Costa Azul.

Después de que el tunecino Mohamed Lahouaiej Bouhlel segara la vida de 84 personas, se comenzó a investigar por qué esa ciudad había sido objetivo de tal terrible acto. Un perturbado mental o un yihadista exprés. Nadie comprendía –y menos en su ciudad de donde era oriundo, Masakin (Túnez)– por qué había sido del Estado Islámico, cuando no rezaba, no ayunaba y bebía alcohol. Sin embargo, esta ciudad de la Costa Azul, donde pasó varios años el autor, es uno de los lugares de donde más franceses han partido para engrosar las filas del IS.

Lo mismo ha ocurrido con Normandía: la sombra del yihadismo también rodea las calles de esta pequeña urbe situada al norte de Francia después de que Adel Kermiche, de 19 años, y Abdel Malik, de la misma edad, degollaran al padre Hamel.

Ayer se conocieron más detalles del segundo terrorista. Según informó la agencia Afp, los investigadores sospechan que los servicios antiterroristas ya buscaban a Malik en los días previos a la masacre.

Esta región gala ya es conocida por los servicios de Inteligencia, ya que de esta misma zona ha salido quien se denomina el verdugo del Estado Islámico, cuyo nombre es Maxime Hauchard. Él se encarga de dar los discursos en francés y de mostrar al público cómo degolla. Dejó su pequeño pueblo de Bosc-Roger-en-Roumois en agosto de 2013 para viajar a Siria y convertirse en un secuaz más.

Aunque todavía no haya ninguna información que apunte a una relación entre los perpetradores del primer acto terrorista hacia la comunidad católica en suelo francés y uno de los verdugos del IS, se investiga si Maxime y sus adláteres franceses tuvieron que ver con los dos intentos de partir a Siria de Adel Kermiche. De hecho, Adel fue detenido en Turquía, después de pasar por Suiza. Según Tribune de Genève, se habría radicalizado tras los atentados de Charlie Hebdo.

Otro nombre que aparece ligado a la región es el de Fabien Clain, uno de los reclutadores franceses del IS. Este hombre francés de 38 años era conocido por haber reivindicado los atentados de París desde Siria.

El pasado noviembre, la Dirección General de la Seguridad Interior detuvo en la región francesa a varios individuos acusados de querer viajar junto a los acólitos de Abu Bakr al Baghdadi. El punto en común era la mezquita de Saint-Etienne-du-Rouvray, de corriente salafista.

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