El sirio que cometió el atentado de Ansbach recibía instrucciones por teléfono
La Vanguardia, , 28-07-2016El solicitante de asilo sirio de 27 años que el domingo murió al detonar una bomba junto a un festival al aire libre de Ansbach (sur de Alemania) actuó al parecer “influido” por una tercera persona, con la que estuvo en contacto por chat hasta el momento de la explosión, según las últimas investigaciones. El ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, informó hoy de que el suicida, Mohammed Daleel, mantuvo contacto “intenso” en un chat a través de su teléfono móvil con un desconocido. ”Hubo un contacto directo con alguien que influyó sensiblemente en el atentado”, dijo Herrmann, en un aparte de la reunión que mantiene desde el lunes el Gobierno de Baviera a orillas del lago Tegern.
Los investigadores dieron con un “intenso chat”, según palabras de Herrmann. “El chat terminó al parecer inmediatamente antes del atentado”. Una testigo del atentado relató a la edición online del semanario Der Spiegel que el atacante telefoneó constantemente poco antes de detonar el explosivo.
Las fuerzas de seguridad investigan ahora si se trata de un contacto con el que haya estado en comunicación más o menos continuada en las últimas semanas, meses o incluso desde que se encuentra en Alemania.
El ministro de Interior declinó pronunciarse acerca de si ese interlocutor podía ser un contacto de Estado Islámico (EI) y admitió que está aún por esclarecer si tenía la intención de hacer estallar su bomba en el preciso momento en que lo hizo, cuando pretendió sin éxito acceder a la fiesta, o si fue algo accidental.
Combatió con el Estado Islámico y Al Qaeda
El semanario del EI, Al Nabaa, afirma que el ataque fue planeado meticulosamente y que el agresor, identificado como Mohammed Daleel, había estado en contacto permanente con un “soldado” del EI. La veracidad de esta versión no pudo ser confirmada. Luchó junto a los yihadistas en Siria e Iraq y también con Al Qaeda, explica la publicación. Fue en 2013 cuando se unió al EI. Además, gestionó varias cuentas pro EI en internet.
Según la revista, tardó tres meses en construir la bomba y la policía buscó una vez en su habitación durante un registro rutinario, pero le dio tiempo a esconder los explosivos.
Tenía un fajo de billetes de 50 euros
Entre las pertenencias del hombre había un fajo de billetes de 50 euros enrollados, algo insólito entre residentes de un asilo de refugiados, destacó Herrmann, sin precisar un monto exacto, pero que según el ministro podría tratarse de dinero destinado a comprar material explosivo.
Un informe de un terapeuta advirtió que era capaz de cometer un ataque así
El popular diario alemán Bild publicó este miércoles extractos del informe de uno de los terapeutas que atendió en 2015 al refugiado, y que señaló que era capaz de escenificar un “suicidio espectacular” si era expulsado de Alemania a Bulgaria. Entonces se le describió como una persona con un “espíritu extremo”, a la que se veía como “perfectamente capaz” de poner fin a su vida, ya que tras la muerte de su mujer y su hijo de seis años, en Siria, “no tenía nada que perder”.
Una información del diario muniqués Süddeutsche Zeitung afirma que hay indicios de que el hombre fue enviado deliberadamente a Alemania por EI. El sirio provenía de la ciudad de Alepo.
Fuentes del departamento de Migración de Núremberg confirmó posteriormente el contenido de ese informe, avanzado por Bild, así como que el hombre estaba bajo tratamiento psiquiátrico por depresión y tendencia al suicidio.
Su petición de asilo había sido rechazada en diciembre de 2014 porque se comprobó que había recibido protección previamente en Bulgaria, pero la devolución a ese país se suspendió en febrero de 2015 gracias a diversos informes médicos que recogían los problemas de salud – primero físicos y luego psicológicos – del joven. El pasado 13 de julio se le informó de que se había reactivado esa orden de expulsión y de que tenía treinta días para abandonar el país.
Antes de su acción, que dejó quince heridos, el presunto suicida grabó un vídeo en el que juró lealtad a la organización yihadista EI, que ha reivindicado su atentado. La Fiscalía Federal, que ha asumido la investigación, trata de establecer si militaba en el grupo terrorista.
Ola de violencia en Alemania
El ataque de Ansbach fue el cuarto episodio de violencia que sacudió a Alemania en una semana. El grupo extremista EI reclamó la autoría de dos de ellos, incluido el ataque con cuchillo y hacha en un tren en Wurzburgo, cometido por un refugiado afgano de 17 años.
Tres de los hechos fueron perpetrados por solicitantes de asilo, lo que ha reavivado el debate sobre cómo lidiar con migrantes criminales. Asimismo se han vuelto a alzar voces críticas hacia la política de puertas abiertas de la canciller Angela Merkel que llevó a Alemania a recibir el año pasado a 1,2 millones de migrantes del Cercano Oriente, el Medio Oriente y África.
Merkel interrumpirá sus vacaciones de verano para ofrecer mañana su conferencia de prensa anual en la que se espera que se pronuncie sobre los ataques que han sacudido el país.
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