La mitad de los alumnos extranjeros de Catalunya debería cambiar de centro para equilibrar la composición social

La Vanguardia, Cristina Sen, 15-07-2016

El 48% de los alumnos extranjeros que cursan primaria y el 39% de los de secundaria deberían cambiar de centro para lograr una composición social equilibrada en el mapa educativo catalán. Así lo ha indicado el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, durante la presentación del informe “La segregación escolar en Catalunya: la gestión del proceso de admisión del alumnado”. Este amplio estudio pone el acento en la falta de avances en la última década para evitar la segregación escolar.

No es que la Sindicatura inste a que se lleven a cabo estos cambios de forma inmediata, sino que fotografía la situación actual para alertar sobre la falta de avances para garantizar una escolarización plenamente equilibrada. Los cambios apenas han sido perceptibles. Hace una década, en el curso 2006 – 07, hubiese hecho falta “hipotéticamente” cambiar de centro al 49% del alumnado extranjero de primaria, y al 40% del de secundaria. Esta situación afecta negativamente las trayectorias educativas de estos alumnos y dificulta su socialización en contextos más amplios. Para el conjunto de la sociedad, la segregación escolar tiene efectos sobre la convivencia y la cohesión social en el presente y a futuro, indica el informe.

Las poblaciones con más desequilibrios

Los municipios de más de 10.000 habitantes con una mayor “disimilitud” – desequilibrio en la distribución del alumnado – en la educación infantil y primaria son Terrassa, Cerdanyola, Sabadell, Badalona y Tarragona. En cuanto a la educación secundaria, encabezan este listado Sant Vicenç dels Horts, Badalona, Esplugues de Llobregat, Sant Feliu de Llobregat y Olesa. En cuanto a la ciudad de Barcelona, el distrito de Horta – Guinardó es el que más desequilibrios presenta en los cursos de primaria, y Sarrià – Sant Gervasi en Secundaria.

Para medir el nivel de equidad en la distribución del alumnado, la Sindicatura adopta el índice de disimilitud, que mide la proporción del grupo analizado que hipotéticamente debería de cambiar de escuela para conseguir una distribución perfectamente igualitaria: el 0 sería el equilibrio perfecto, y el 1 la máxima desigualdad. Debe de tenerse en cuenta que además del municipio donde se reside, la segregación se da sobre todo dentro de los mismos barrios.

La Sindicatura insta así al Departament d’Ensenyament a hacer uso de sus competencias en los procesos de matriculación, aunque es un aspecto políticamente complejo debido a la presión de las familias “nativas” por poder acceder a la primera opción en sus preferencia a la hora de elegir escuela. Para poner un ejemplo claro de este desequilibrio que se produce en los mismos barrios, la Sindicatura señala entre otros la situación en el barrio barcelonés de Bon Pastor. Con dos escuelas públicas, una tiene un 44,7% de alumnado extranjero, y la otra un 2,6%.

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