Obama reclama unidad en el funeral de las víctimas de Dallas
El presidente subraya que la discriminación racial es todavía un hecho
El Mundo, , 13-07-2016Cumpliendo con el más doloroso de los rituales de su presidencia, otro nuevo funeral por las víctimas de un tiroteo de masas, Barack Obama ha presidido en Dallas la ceremonia por los cinco policías asesinados la semana pasada por un veterano de guerra afroamericano. El líder estadounidense ha asegurado que el país no está tan dividido como podría parecer y ha pedido a la ciudadanía que dé la espalda a la desesperación y el miedo. Su discurso, frente a las principales autoridades de la ciudad, fue tanto un tributo al trabajo de la policía como una reflexión sobre los prejuicios raciales que siguen impregnando la vida estadounidense. “La discriminación todavía existe”, sentenció Obama.
El presidente hiló muy fino para responder a todas las sensibilidades sin herir a ninguna, tanto a una policía que se siente atacada e incomprendida, como a esa parte significativa de la sociedad que se está indignada por el constante goteo de hombres negros tiroteados por los agentes en circunstancias injustificables. “Les decimos que mantengan el orden en esos barrios a cualquier coste y sin causar problemas políticos o inconvenientes”, dijo refiriéndose al trabajo de los agentes, a los que alabó por servir a la ciudadanía en circunstancias a menudo muy complicadas. “Y luego nos sorprendemos cuando las tensiones estallan periódicamente”, subrayó.
Como recordó Obama, el departamento de policía de Dallas era uno de los más respetados del país por las medidas que ha adoptado en los últimos años para crear una policía de cercanía y combatir el abuso de autoridad y la violencia gratuita.
“UN ACTO DE VIOLENCIA DEMENTE”
El dirigente demócrata describió el tiroteo del pasado jueves como “un acto de violencia demente”, pero también de “odio racial”. Se acordó de los afroamericanos muertos en Minnesota y Luisiana, y pidió al país que “abra el corazón” para escucharse y empatizar con el prójimo. “Estoy aquí para decirles que debemos rechazar la desesperación. Estoy aquí para insistir en que no estamos tan divididos como parece. Lo digo porque conozco a EEUU. Sé cuanto hemos avanzado contra todo pronóstico y lo sé porque mi vida es prueba de ello”. Pero también reconoció, como demuestra un estudio tras otro, que la discriminación hacia las personas de color es un hecho.
Los acontecimientos de la semana pasada, con las muertes de Philando Castile y Alton Sterling, las manifestaciones que les siguieron, y la matanza de policías en Dallas, revelaron los problemas irresueltos que acechan al país. “Las fallas más profundas de nuestra democracia se han expuesto de golpe, y quizás se han ensanchado”, dijo el presidente. En la platea, cinco sillas vacías honraban a los agentes caídos en el tiroteo. A la ceremonia religiosa, también asistió el matrimonio Bush, residentes en Tejas.
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