Polémica en Mollet por la apertura de una mezquita
La Vanguardia, , 12-07-2016La comunidad musulmana Al Huda y el Ayuntamiento de Mollet del Vallès mantienen el pulso sobre la apertura de una nueva mezquita en la Avinguda Badalona. La entidad insiste que tiene derecho a utilizar el local como centro de culto porque el Tribunal Supremo ha tumbado el POUM de 2005, e interpreta que también han quedado anuladas las modificaciones puntuales pero el Ayuntamiento lo desmiente y ha vuelto a negar el uso como centro de culto. El conflicto llega hasta el punto que Al Huda está decidido a llevar el caso a los tribunales.
Con el POUM suspendido por el Tribunal Supremo desde el pasado mes de febrero, Al Huda asegura que el urbanismo en Mollet del Vallès se rige por el Pla General de 1982, que sí que permite abrir la mezquita en el local que la entidad compró el año 2012 en la Avinguda Badalona. Por este motivo, el colectivo se ha dirigido recientemente al Ayuntamiento, pidiendo información sobre los usos permitidos actualmente en el local después de la sentencia del TS.
La respuesta por parte del consistorio ha sido un nuevo portazo a la mezquita, ya que el Ayuntamiento argumenta que las sentencias firmes que anulan una ley no tienen que afectar las actas que ya se hayan aprobado basándose en el documento original antes que éste haya sido suspendido. El asesor legal de Al Huda, pero, ha cuestionado el argumento del consistorio y ha asegurado que existe jurisprudencia que demuestra que la anulación del POUM comporta también la anulación de cualquier modificación puntual hecha posteriormente.
El presidente de Al Huda, Ahmed Balghanch, ha asegurado que la postura del Ayuntamiento de Mollet del Vallès es “racista y discriminatoria”, y ha acusado al alcalde de actuar en busca de intereses políticos. “Hizo la modificación de usos el 2013 para ganar votos”, ha afirmado.
Ante las discrepancias entre la entidad y el Ayuntamiento, Balghanch ha asegurado que llevarán el caso a los tribunales, ya que no piensan “tirar la toalla”. El presidente considera que el gobierno les prohíbe los usos religiosos confiando que un día la comunidad musulmana “se cansará” y dejará de pedir la apertura de la mezquita. “Pero la batalla ni tan solo ha empezado”, ha dicho Ahmed Balghanch, asegurando que “esto lo solucionará la justicia”.
Cuatro años de litigio
Las discusiones entre Al Huda y el Ayuntamiento de Mollet para la apertura de la nueva mezquita se remontan al 2012, cuando la entidad pidió un nuevo local para instalar un centro de culto, asegurando que el espacio de la calle Sant Ramon se les había quedado pequeño. La comunidad musulmana se interesó por la antigua fábrica Fradera, pero el consistorio advirtió que el espacio no estaba autorizado a destinarlo a usos religiosos.
Aun así, Al Huda lo compró el año 2013 e inició unas obras que comportaron el cierre del local por orden del Ayuntamiento por falta de permiso municipal. El precintado crispó los ánimos de la entidad, que durante el Ramadán convocó oraciones multitudinarias en la Plaça Major de Mollet. Al mismo tiempo, un grupo de personas decidieron ocupar el local a la fuerza, si bien fueron desalojadas al cabo de pocas semanas. El mismo año, se aprobó una modificación del POUM que prohibía nuevos usos religiosas en el núcleo urbano.
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