TRAS EL TIROTEO DE DALLAS
Víctimas y villanos: ¿quién es quién?
Unos y otros, el movimiento a favor de los negros y la policía, escenifican la confrontación racial en EE.UU.
La Vanguardia, , 11-07-2016El titular de portada reza a toda castaña: “Zona peligrosa”.
Las dos palabras enmarcan el mapa de Estados Unidos. Dentro no hay ciudades. Sólo imágenes de negros que han caído desde Ferguson, en el verano del 2014, por la supuesta brutalidad policial.
Así abrió ayer su edición el Daily News. El planteamiento de partida era que Bahamas, con un 90% de población de color, ha advertido a sus ciudadanos del riesgo que supone viajar a EE.UU.
De fondo, lo que se expresa es la confrontación racial que esta semana se ha evidenciado como pocas veces en este país. Barack Obama –no se olvide, el primer presidente negro– dice que “no estamos tan divididos como algunos sugieren”. Donald Trump, el virtual nominado a la Casa Blanca por los republicanos, le replica: “Somos una nación dividida. Miren qué está pasando bajo el débil liderazgo de Obama”.
Se contraponen dos imágenes. En Dallas todavía hay luto por los cinco policías caídos por las balas de un exmilitar afroamericano, Micah Xavier Johnson, de 25, abatido por un robot bomba.
El francotirador mostró simpatías por el colectivo Black Lives Matter (BLM), versión actualizada del movimiento reivindicativo de los derechos civiles en los años sesenta, y explicó su objetivo. Pretendía matar blancos, mejor si eran policías, en represalia por las dos últimas defunciones de negros –Alton Sterling, en Luisiana, y Philando Castile, en Minnesota–, tiroteados por agentes. Este 2016 suman cerca de 600 los fallecidos por disparos de los que juraron defender a sus compatriotas.
En la pantalla alternativa, las protestas masivas que el sábado por la noche, una vez más, se desarrollaron en muchas ciudades. Dallas no ha acallado las voces de los que denuncian lo viciado que se halla el sistema judicial a causa de los prejuicios racistas.
“La policía ha estado terrible, ha provocado a la gente, ha ido a darle caza”, afirma en un vídeo DeRay Mckesson, uno de los líderes del BLM y uno de los 125 detenidos en esa marcha de Baton Rouge. Esa jornada hubo más de 200 detenciones y no pocos choques con agentes –cinco resultaron heridos– en toda la geografía.
El colectivo BLM exhibe el peso de lo que ha sido esta pasada semana. Si tras los vídeos en que se veía cómo fueron tiroteados Sterling y Castile llevó incluso a Obama a pedir que los blancos les escucharan, la matanza en Texas les ha colocado en la picota. Los conservadores les acusan, y de paso arremeten contra el presidente, de incitar a criminalizar a la policía e, incluso, a marcarlos como dianas de las balas.
Uno de los más beligerantes es el ultraconservador Rudy Giuliani, exalcalde de la Gran Manzana y aspirante fallido a la presidencia. “Si estáis vivos es gracias a la policía”, declaró dirigiéndose a la comunidad afroamericana.
La sede central de la policía de Nueva York, en la zona baja de Manhattan, está acorazada con barricadas de protección. Los cuarteles de San Antonio (Texas) recibieron impactos, mientras que en los de Dallas echaron el cierre por una nueva amenaza.
Villanos y víctimas. Obama terció desde Madrid –recortó su viaje a España para ir mañana a Dallas– al recordar a los activistas negros que los ataques a los uniformados por la preocupación ante la injusticia racial no hacen más que “dañar al movimiento del Black Lives Matter”.
Y añadió: “Me gustaría que unos y otros se escucharan”.
Johnson planeó un ataque mayor
Durante dos horas de asedio en el aparcamiento de un edificio de Dallas, el francotirador Micah Xavier Johnson se burló de los policías. Les dedicó canciones e incluso les preguntó a cuántos uniformados había matado. Este veterano del ejército, al que licenciaron con honores pese a las acusaciones de acoso sexual a una mujer soldado, requirió un negociador negro y escribió con su sangre –lo que demuestra que resultó herido en los tiroteos– las iniciales “RB”, entre otras cosas.
Así lo explicó ayer el jefe de la policía de Dallas, David Brown. Indicó que están buscando el significado de esas iniciales entre las pertenencias del presunto asesino que han encontrado en su casa de Mesquite. En lenguaje slang, RB (random boner) se traduce como ese momento en que uno se siente fuerte o cuando “un hombre negro te toca”. Entre las pertenencias de Johnson se cuentan un arsenal y material para hacer explosivos, por lo que los investigadores deducen que pretendía hacer algo más grande. Había realizado prácticas de maniobras al estilo militar en el jardín de su residencia. Frente a las críticas de militarización de la policía, Brown también defendió el uso de un robot para acabar con la vida de Johnson.
(Puede haber caducado)