Dallas no acalla las protestas

Micah Johnson, el autor de la muerte de cinco policías, planeaba ataques mayores

El Mundo, CAROLINA MARTÍN ADALID NUEVA YORK, 11-07-2016

Cuando el pasado viernes, el veterano del ejército de EEUU Micah Johnson mató a cinco policías, su intención era «hacer pagar» a los agentes el daño que infligen a los afroamericanos. Así lo narraba en su diario. Tras analizarlo, el jefe de policía de Dallas, David Brown, señaló ayer que el sospechoso tenía planes para llevar a cabo ataques mayores: «Pensaba que lo que hacía era correcto; apuntando a la policía iba a hacernos pagar por lo que veía como un esfuerzo por castigar a las personas de color».

Brown también detalló que durante las horas que permaneció atrincherado, Johnson escribió varias letras con su sangre. Ahora, trabajan para descifrar el significado de las iniciales «RB», así como otros mensajes de su cuaderno personal.

A pesar de todo, el sonido de los disparos no ha hecho acallar este fin de semana las voces de quienes gritan: «La vida de los negros importa». Ni si quiera lo impidió la amenaza anónima que recibió la policía de Dallas el sábado por la noche.

Los ciudadanos volvieron a las calles en numerosas urbes del país para protestar pacíficamente por la violencia policial contra los negros. Mientras unas discurrieron tranquilas como las de Fort Lauderdale (Florida), Washington DC o Filadelfia, otras acabaron con enfrentamientos entre la policía y los manifestantes como en Chicago o Nueva York. Las más conflictivas se produjeron en las localidades donde esta semana murieron dos jóvenes negros.

Más de un centenar de personas fueron arrestadas en la marcha organizada en Saint Paul (Minnesota). En esa localidad falleció el pasado miércoles Philando Castile, de 32 años, al recibir varios disparos de un policía en un control de carretera. Su prometida, Diamond Reynolds, retransmitió en directo lo ocurrido después de que el agente abriese fuego y explicó que les habían parado por una luz rota. El departamento de policía informó ayer de que 21 agentes habían resultado heridos por el lanzamiento de «piedras, botellas, petardos y ladrillos» en la marcha.

La manifestación en Baton Rouge (Lousiana), donde el lunes murió Alton Sterling, después de que dos agentes le redujeran mientras vendía discos en la puerta de un establecimiento, también se saldó con más de 100 personas detenidas. Entre ellos, se encuentra el destacado activista del movimiento Black Lives Matter, DeRay McKesson –que concurrió a las elecciones para la alcaldía de Baltimore–, que filmó y retransmitió por la aplicación Periscope su arresto.

El movimiento Black Lives Matter nació en 2012 tras la muerte del joven negro Trayvon Martin, de 17 años, por los disparos de George Zimmerman, que además fue absuelto en el juicio. Sus fundadoras explican que el objetivo de la organización es «reconstruir el movimiento de liberación negra». Desde diferentes foros, llaman a la acción para responder al «racismo virulento antinegros que permenece en nuestra sociedad». Hace dos años, tras la muerte de Michael Brown en Ferguson (Missouri), su cántico se expandió por todo el país.

El presidente de EEUU, Barack Obama, destacó el papel de los «buenos activistas» de este movimiento durante su encuentro de ayer con el presidente en funciones Mariano Rajoy. La mayoría, dijo, «quiere ver una mejor relación entre los policías y la comunidad para que puedan sentir que les están sirviendo a ellos». También apunto que, como en otros grupos, siempre «va a haber tipos que digan cosas estúpidas».

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