«Hay una guerra silenciosa contra los afroamericanos»
La muerte de dos negros a manos de la policía en 48 horas vuelve a disparar la tensión racial en Estados Unidos
El Mundo, , 08-07-2016«Estoy furiosa», se desesperaba ayer la madre del joven Philando Castile, el último afroamericano abatido por la policía en el suburbio de Falcon Heights (Minnesota) después de que le dieran el alto en su coche, supuestamente por llevar una luz rota. Ante las cámaras de CNN, Valerie Castile lamentaba la pérdida de su hijo de 32 años, que trabajaba en la cafetería de un colegio y era un buen ciudadano que «pagaba sus impuestos y estaba intentando hacer las cosas bien».
«Nos persiguen cada día. Hay una guerra silenciosa contra los afroamericanos», censuró la mujer en una entrevista pocas horas después de la muerte de su hijo. «Se está volviendo cada vez más repetitivo. Todos los días se oye hablar de otra persona negra abatida por quienes supuestamente nos protegen».
Castile aseguró que su hijo «no era ningún matón», antes de explicar que tenía licencia para llevar armas. Castile fue disparado presuntamente cuando avisó al agente de que llevaba un arma e intentó darle el permiso para llevarla junto al de conducir, como el agente le había pedido. Lo explicó su prometida, Daimond Reynolds, que se encontraba en el vehículo con él y con su hija y grabó lo ocurrido, difundiéndolo en vivo.
Las imágenes desataron la ira entre los vecinos la noche del miércoles. Decenas de personas se dieron cita ante la mansión del gobernador de Minnesota, Mark Dayton, para reclamar justicia. La indignación se mantuvo ayer. El grito «sin justicia no hay paz» retumbaba en el estado. Dayton pidió ayer que se abra una investigación federal sobre el suceso.
La muerte de Castile se produce cuando la sociedad aún está conmocionada por el trágico incidente en el que murió otro joven de 37 años, Alton Sterling, mientras era reducido por dos agentes a las puertas de una tienda donde vendía CDs en Baton Rouge (Louisiana). Su descripción correspondía con la que una persona anónima había dado al denunciar telefónicamente que le habían apuntado con una pistola. Entre ambos incidentes transcurrieron unas 48 horas.
Los vídeos sobre el altercado, difundidos a través de redes sociales y medios locales no muestran una imagen nítida de arma alguna. Se escuchan gritos de «¡un arma!» y se ve a los dos agentes encima de Sterling. El propietario del establecimiento, testigo de lo ocurrido, ha asegurado que la pistola no fue visible hasta después de los disparos.
Pocas horas después de que saliese a la luz el primero de los vídeos, el gobernador de Lousiana, el demócrata John Bel Edwards, señaló que se trataba de un hecho «cuanto menos inquietante» y manifestó su preocupación por lo ocurrido. De la misma forma, Mark Dayton, gobernador de Minnesota, subrayó en rueda de prensa que la respuesta del policía que disparó a Castile fue «exagerada». «¿Hubiera pasado lo mismo si el condutor y los pasajeros eran blancos? No creo», apostilló Dayton en su comparecencia en Saint Paul.
Hace dos años, en julio de 2014 Eric Garner murió estrangulado en Staten Island cuando un agente intentaba reducirlo con una llave por estar vendiendo cigarrillos ilegalmente. En noviembre de ese año Tamir Rice murió mientras jugaba con una pistola de mentira al recibir los disparos de un agente. En agosto de 2015, Michael Brown fue tiroteado en Ferguson (Missouri) cuando iba desarmado y con los brazos en alto. Son sólo algunos de los casos en los que los agentes, en ocasiones, ni siquiera han sido juzgados. «Actos de violencia o destrucción de la propiedad no son la respuesta», señaló Bel Edwards, a la vez que pidió a los ciudadanos que dejasen a los oficiales esclarecer lo ocurrido. Los dos agentes involucrados han sido relevados de sus funciones y se encuentran en situación de baja administrativa.
El Departamento de Justicia anunció el miércoles que la unidad de derechos civiles, en colaboración con el FBI, investigará el tiroteo que acabó con la vida de Sterling, padre de cinco hijos. Una tragedia de la que está al tanto el presidente Barack Obama, según comunicó el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest. «Se trata de un serio problema en la sociedad estadounidense», dijo el presidente.
La virtual candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, lamentó lo ocurrido en Louisiana. «Desde Ferguson a Baton Rouge, demasiadas familias afroamericanas lloran la pérdida de un ser querido por un incidente con un policía involucrado», señaló en un comunicado. Para la ex secretaria de Estado «algo está profundamente mal cuando demasiados estadounidenses tienen razones para creer que nuestro país no les considera tan valiosos como otros por el color de su piel», reflexionaba.
Según la base de datos de Fatal Encounters, ya son 157 los afroamericanos que han perdido la vida en incidentes con las fuerzas del orden en lo que va de año. La mayoría de ellos con disparos de por medio. La organización, dirigida por Brian Burghart, intenta completar el registro de las víctimas que se han producido en interacciones con la policía desde el año 2000. En 2016, han muerto 727 personas en total y en 2015, los fallecidos ascendieron a 1.356.
LA HERIDA RACIAL
El caso Freddie Gray. La muerte de Freddie Gray, joven negro de 25 años agredido por la policía en Baltimore, y el tiroteo que acabó con nueve personas negras en la iglesia metodista de Charleston conmocionaron a la sociedad estadounidense en el año 2015.
Disturbios en Ferguson. La muerte por disparos de la policía del joven negro Michael Brown, en Ferguson (Misuri), provocó protestas y saqueos en agosto del año 2014. La tensión en las calles se reactivó cuando el agente blanco fue absuelto.
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