¡Vaya decepción!

Deia, Pedro Mari Usandizaga Ondarroa, 07-07-2016

Londres amanece bajo la pesadilla del Brexit. El viernes, 24 de julio, fue un golpe duro de digerir para una ciudad internacional que nunca quiso cerrar sus puertas a Europa. Hoy, decepción y tristeza han dado lugar a un estado de duda y desconcierto. Nadie parece entender cómo se ha podido llegar a esta situación. Muchos de los votantes del Leave (Salir) parecen estar arrepentidos de una decisión que tomaron sin pararse a pensar en las salpicaduras. Los propios impulsores de la separación, encabezados por el polémico Boris Johnson, parecen aturdidos. El Brexit se les ha ido de las manos. Entre la comunidad de inmigrantes europeos, que en Londres alcanza el millón, la rabia se ha convertido en cinismo y humor amargo. Muchos están planteándose seriamente si quieren seguir viviendo en un país en el que la mayoría de la población ha decidido que no son bienvenidos. Una vecina polaca, que su país tiene el discurso más xenófobo de la campaña antieuropea, pronunciaba lo siguiente “Volverán a darse cuenta de que nos necesitan, pero para entonces, ya no estaremos aquí”.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)