presunta violación de los derechos humanos
Hungría comienza a expulsar a los refugiados a “tierra de nadie”
Seiscientas personas fueron ‘acompañadas’ por la Policía y el Ejército al otro lado de las alambradas de Budapest
Diario de Noticias, , 06-07-2016Budapest – Hungría aplicó ayer a 600 personas la nueva norma para trasladar a los refugiados al otro lado de las vallas fronterizas, donde no reciben asistencia, una medida criticada como una forma de “devolución en caliente” que puede violar los derechos humanos y dificultar la petición de asilo.
Una reforma de la Ley de Extranjería que entró en vigor a medianoche y que faculta a Policía y Ejército a acompañar a quienes entren ilegalmente en el país, y sean interceptados en los ocho primeros kilómetros de territorio, al otro lado de las alambradas elevadas por Budapest en sus fronteras con Serbia y Croacia.
Al otro lado de las vallas, aún en suelo húngaro, los refugiados tendrán que solicitar asilo y esperar una respuesta durante días o semanas, en condiciones inhumanas, sin agua, comida ni servicios higiénicos.
“Nos preocupa que la redacción de la ley deja demasiado margen de interpretación y que pueda dar lugar a violaciones de los derechos humanos de los migrantes por parte de las fuerzas de orden público, al expulsarles sin ningún proceso legal”, denunció ayer en un comunicado el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Hasta ahora, las autoridades trasladaban a los refugiados que habían entrado ilegalmente en el país bien a campos cerrados o centros abiertos, donde eran atendidos y podían solicitar asilo.
Desde ayer, incluso si no se puede comprobar que los refugiados entraron ilegalmente en el país, serán llevados al otro lado de las vallas fronterizas. “La enmienda intenta legalizar las devoluciones en caliente que, según organizaciones de derechos humanos y voluntarios que trabajan en la zona, ya están ocurriendo frecuentemente en la práctica”, denunció Gábor Gyulai, director del programa de asilo de la sección húngara de la ONG Comité de Helsinki. Para Gyulai, se trata de “una política vergonzosa e inhumana”.
“Parece que no existe un precio demasiado alto para aplicar la política xenófoba del Gobierno húngaro. Todo es ya posible para mantener este tema artificialmente en el primer lugar de la agenda política del país”, criticó.
El experto recordó que diferentes ONG han denunciado las condiciones inhumanas en la tierra de nadie entre Serbia y Hungría, donde centenares de refugiados que vienen huyendo de la guerra quedan atrapados días y semanas, sin que ninguno de esos países les preste ayuda.
El Gobierno conservador húngaro argumentó que se limita a defender las fronteras del espacio Schengen de libre circulación en la Unión Europea y ser más “eficientes”. – Efe
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