Hungría emula al Reino Unido y convoca un referendo sobre acogida de refugiados
Los húngaros echan del país a 600 migrantes tras legalizar las expulsiones en caliente
La Voz de Galicia, , 06-07-2016Los peores presagios se han cumplido. Doce días después de que los británicos decidiesen decir adiós a la Unión en un referendo, las réplicas empiezan a sacudir a la UE por otros flancos. Hungría es el último país en desafiar a Bruselas y las reglas comunitarias. El Gobierno magiar, animado por la rebelión euroescéptica que recorre el Viejo Continente, lanzó ayer el guante a la Comisión Europea al convocar otro referendo para sondear el apoyo de los húngaros a la política de cuotas para la acogida obligatoria de refugiados. El presidente húngaro, János Áder, anunció que se preguntará: «¿Quieren que la UE tenga derecho a determinar una cuota obligatoria de ciudadanos no húngaros en Hungría sin el consentimiento del Parlamento?».
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El Fidesz, partido del primer ministro Viktor Orban, hará campaña por el no para «independizar a Hungría», al igual que el presidente. Su jefe de gabinete, Antal Rogán, se muestra taxativo: «Hay que decir no a las políticas de Bruselas. No basta con fortalecer la defensa de nuestras fronteras». Pero, ¿qué recorrido puede tener la consulta? El esquema de cuotas se adoptó por mayoría cualificada en el Consejo Europeo, donde todos los líderes a excepción del checo, el húngaro, el eslovaco y el rumano, respaldaron la propuesta de la Comisión. El no puede ser un potente mensaje político, una llamada a enterrar el método comunitario en favor de las respuestas unilaterales y nacionalistas, pero el país magiar deberá cumplir con los acuerdos y acoger a 2.300 refugiados o enfrentarse a la justicia europea.
Esta no es la primera piedra que Hungría pone en el camino. En otoño del 2015 cerró sus fronteras sin previo aviso provocando tapones humanos en la ruta balcánica. Blindó todos los flancos con vallas provocando escenas de tensión y violencia. También modificó la legislación para introducir penas de cárcel de hasta cinco años para quien cruzase a territorio húngaro de forma irregular. El desprecio de Budapest hacia los refugiados va más allá de la retórica xenófoba de su líder. Ayer se estrenó una nueva ley que normaliza las «expulsiones en caliente» de migrantes que se encuentren en territorio magiar y a 8 kilómetros de la valla más cercana. Al menos 600 personas han sido forzadas a cruzar al otro lado sin posibilidad de reclamar ayuda.
Erdogan propone naturalizar a una parte de los tres millones de sirios que hay en Turquía
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, propuso ayer conceder la nacionalidad a parte de los casi tres millones de refugiados que han cruzado la frontera desde la vecina Siria, fijándose especialmente en las personas que tengan «altas cualificaciones». «Los países occidentales abrieron las puertas a estos individuos formados y no han tenido otra opción que irse», advirtió Erdogan, quien parece querer apostar porque también Turquía «se beneficie de su conocimiento». Según declaró, la concesión de la ciudadanía «sería de interés para Turquía y mejoraría el nivel de vida» de los refugiados.
Erdogan, ya planteó esta posibilidad el fin de semana, cuando confirmó que el Ministerio del Interior había comenzado a dar pasos en esa dirección. El Gobierno, sin embargo, no reveló los criterios que tendría en cuenta para decidir qué refugiados recibirían la nacionalidad. Ahora mismo unos 260.000 de los tres millones de refugiados sirios que se encuentran en Turquía viven en campos gestionados por el Estado, mientras que el resto se reparten por distintas ciudades. Erdogan ha insistido en que esta situación debe ser provisional. «No creo que esté bien acoger a estas personas en tiendas, contenedores o en lugares muy básicos».
Vivero de electores
Aunque varios analistas interpretan que la propuesta tiene por fin obtener rédito económico, en el mercado laboral, otros muchos consideran que tiene un carácter más oportunista. Es el caso de Aykan Erdemir, investigador en la Fundación para la Defensa de las Democracias, para quien el anuncio «no revela ninguna sensibilidad respecto a la difícil situación» de los refugiados. En su opinión, la propuesta sería una nueva estratagema al servicio de las ambiciones personales del dirigente turco.
Erdogan estaría buscando nuevos apoyos para garantizarle a su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamo-conservador) una mayoría de dos tercios en el Parlamento, tras perder el voto de los kurdos. En ese sentido ve en esos cientos de miles de refugiados «un vivero de electores», sostiene Marc Pierini, analista en la Fundación Carnegie Europa. «Para ellos, que en algunos casos han llegado apenas con una mochila en la espalda, Erdogan es un padre que les ha devuelto su dignidad y les permite disponer de un documento de identidad temporal y de atención médica gratuita», explica.
Juncker humilla a los culpables del «brexit» por irse en medio de la tormenta que crearon
¿Dónde están los héroes del brexit? ¿Dónde sus planes brillantes para sellar un exitoso divorcio entre el Reino Unido y la UE? Estas son algunas de las preguntas que lanzaron ayer al aire los líderes comunitarios, reunidos en la Eurocámara. Todos los paladines del brexit han huido y dejado sus puestos doce días después del referendo, dejando al país hundido en una crisis social, política y constitucional. Nadie se hace cargo de sus responsabilidades y nadie se atreve a tomar el timón.
El primer ministro, David Cameron, anunció que no capitaneará las negociaciones. El conservador Boris Johnson renuncia a liderar el partido después de promover la salida y dividir con su campaña a la formación. El último en abandonar es el líder del partido UKIP, Nigel Farage, quien dio un paso atrás después de incendiar el país con sus discursos xenófobos y euroescépticos. La UE se resiente y el presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker, no dudó ayer en sacar las garras y humillar a quienes considera responsables del desastre.
«Los patriotas no dimiten cuando las cosas se ponen difíciles, sino que se quedan», les espetó. «Los héroes del brexit de ayer son los tristes héroes de hoy. Aquellos que han contribuido a la situación del Reino Unido han dimitido», añadió.
En esto estuvo de acuerdo casi todo el hemiciclo, a excepción de la bancada euroescéptica, con la ultraderechista del Frente Nacional, Marine Le Pen, a la cabeza. «Las ratas abandonan el barco que se hunde», lamentó el jefe de los liberales, Guy Verhofstadt. Su homólogo conservador, Manfred Webber, los tachó de «cobardes» e instó a los 27 líderes a no ceder al «chantaje» de Londres.
Reproches a Cameron
También hubo reproches velados a Cameron, por haber jugado con la unidad de la UE para sacar rédito político. «Se dice que la UE no sirve para nada y que limita la libertad del Reino Unido. Que no se extrañen los que dicen esto de que los ciudadanos al final lo crean. Se ha mentido durante décadas y aquí tienen el resultado», aseguró Juncker. El luxemburgués también echó mano de la retranca para ajustar cuentas con Cameron y desacreditar a los euroescépticos. «Los británicos saben cómo solventar sus problemas internos, como hemos visto el 23J, así que esto lo solventarán ellos».
Juncker se encaró también con quienes fraguaron una campaña política soterrada para forzar su dimisión. «No voy a dimitir. No voy a aceptar que la Comisión Europea sea culpable del referendo británico», zanjó tras acusar a los líderes europeos de expiar sus culpas con Bruselas. «A la Comisión se la acusa de muchas cosas que no son nuestra responsabilidad, de decisiones que adoptan los Estados miembro e incluso el Parlamento Europeo, y que a menudo ponen palos en las ruedas».
El presidente del Consejo Euiropeo, Donald Tusk, admitió los cargos y se comprometió a interceder entre Bruselas y los Gobiernos nacionales. «Las capitales deben asumir un esfuerzo para dejar de acusar a las instituciones europeas por sus supuestos fracasos», reconoció el polaco, quien también instó a Juncker y al presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, a poner fin a la «feria de vanidades» y luchas internas dentro de Bruselas.
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