Historias detrás de los números

Una mesa redonda sobre los refugiados reunió en Orona Ideo a Noemí Mena, Agustín Unzurrunzaga e Ingo Mehus

Diario Vasco, MARÍA CORTÉS, 05-07-2016

En una sala de Orona Ideo se celebró este pasado fin de semana una mesa redonda sobre el tema de los refugiados dentro de la iniciativa ‘Welcome Donostia’ puesta en marcha por la ONG Kenkt y enmarcada dentro de la capitalidad europea de Donostia 2016.

Allí se dieron cita Noemí Mena, experta en inmigración que hizo el trabajo de moderadora, y los ponentes Agustín Unzurrunzaga de Amher SOS Racismo, e Ingi Mehus, responsables de Pocket Stories. Aunque también estaba invitada al acto, por asuntos personales, no pudo acudir Kave Bulambo de ‘Women Without Borders’.

La propia coordinadora de la charla, Noemí Mena, quiso centrar el extenso y complejo tema de los refugiados en varios temas estrechamente relacionados. «Vivimos en una sociedad global en la que hay mucho movimiento. Pero éste depende mucho del país de origen, del pasaporte o visado. Por ejemplo Alemania es el Estado que menos problemas tiene para viajar, en el caso de España estamos en un cómodo tercer puesto, pero existen otros en los que viajar no es un derecho como Afganistán, Irak, Siria, Somalia o Pakistán. Por lo que países con mayor economía o influencia son los que determinan al final ese derecho a la movilidad. El tema de los refugiados no es nuevo, ni cosa de hace un año. Sólo que cuando esas miles de personas han llegado a nuestras fronteras y países es cuando han salido del ‘anonimato’ y hemos empezado a hablar de la ‘crisis del refugiado’. Debemos darnos cuenta que huyen de sus países en los que sus derechos no están asegurados y están en el exilio sin tener a dónde volver y muchas veces sin saber a dónde ir», añadiendo que «un tema muy importante es el de la necesidad de darles empleo y educación, no sólo ayuda humanitaria sino ayuda al desarrollo. Es imprescindible que recuperen su dignidad humana después de todo lo vivido».

Agustín Unzurrunzaga, de Amher SOS Racismo, hizo en su turno un pequeño repaso sobre el tema de los refugiados a lo largo de los últimos años. «El tema siempre ha sido polémico y ha llevado a la discusión, sobre todo después de lo sucedido tras la II Guerra Mundial en la que hubo miles de desplazados. Citando las palabras de Bertolt Brecht «no es hogar, sino exilio, el país que nos acoge», el tema de los refugiados va muy ligado al propio concepto de delimitar a quién se considera refugiado y por tanto, a quién hay que proteger», detallaba Agustín al comienzo de su ponencia.

La actual crisis de Siria ha llevado el tema a los primeras páginas de los periódicos y noticiarios, «pero no somos conscientes de que muchos otros países, como Colombia, viven su propia crisis de refugiados con más de seis millones de desplazados en el propio país». En cualquier caso, según Unzurrunzaga, «en lo que respecta a la Unión Europea, la situación se ha convertido en alarmante. No hay una política común de asilo y la solidaridad entre los 28 países que la conforman brilla por su ausencia. Sobre todo la recolocación de los refugiados dentro de los Estados miembro no se ha hecho como debería y los países más próximos al conflicto son los que han soportado una entrada de personas insostenible sin el apoyo del resto. Por ejemplo, en el caso de España, por el PIB, número de habitantes y tasa de paro del país, de los 160.000 refugiados, le correspondía acoger a 16.000 desde hace un año ya, y todavía no han sido ni 1.000».

Pocket Stories

Tras Unzurrunzaga, le tocó el turno de palabra a Ingi Mehus, fundadora y directora de ‘Pocket Stories’, un movimiento cuyo objetivo es despertar la curiosidad por la migración usando para ello los viajes y el contar historias como herramientas. «Soy una viajera migrante y mi propia historia me ha llevado a cuestionar los estereotipos y etiquetas existentes. Cuando la gente me preguntaba sobre mi procedencia yo les contestaba que soy de Noruega y he vivido y crecido como cualquier niño de allí. Pero muchos no entendían que una noruega tuviera rasgos asiáticos, por lo que cuando les explicaba que nací en Corea del Sur y me adoptaron, se quedaban más tranquilos. Parecía que para muchos era más importante etiquetarme que saber cómo soy. Alguien decía que los estereotipos no son mentira, sino que están incompletos, ya que hacen de una historia la única historia. Y estoy de acuerdo. Lo importante al final es compartir nuestras historias personales con otra gente para que nos conozcan, tomarnos el trabajo de compartir para que esos estereotipos o etiquetas no tengan valor como pasa con los refugiados».

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