PERSONAS QUE SUMAN

Lamín cocina sus sueños a fuego lento

Viajó en patera desde Gambia y cumple su anhelo de ser cocinero con el proyecto Pinardi

El Mundo, NOELIA MARÍN MADRID, 04-07-2016

Tras una larga travesía de 11 días en patera, Lamín Jaiteh llegó con 16 años a España en busca de un futuro mejor, como muchos de sus compatriotas. Vino desde Gambia, solo, sin conocer a nadie, y con el capazo lleno de sueños, la mayoría creados por falsas expectativas.

«Cuando estaba allí conocía a gente que vivía en Europa y paseaba con coches caros. Todos pensábamos que aquí se podía ganar dinero fácilmente, pero después vi que no», relata con nostalgia. Él mismo se califica como «un cabezón», y fue eso lo que le llevó a dejar su país tan joven para viajar hasta la tierra prometida. «Al acabar lo que aquí llamáis 2º de Bachillerato me empeñé en que quería salir de allí para conocer otras culturas, y así lo hice», cuenta en un español bastante claro.

El viaje fue largo. Pasó dos semanas en Canarias hasta que pudo poner rumbo a Madrid, su destino final.

Diez años han pasado desde entonces. Ahora tiene 27, se considera un chico feliz y, aunque evita hablar del pasado, reconoce que «los primeros meses fueron difíciles».

No conocía a nadie en el país y ni siquiera sabía español. Contactó con una ONG que le consiguió un trabajo como electricista, pero al cabo de cuatro años, como mucha gente durante la crisis, lo perdió.

Fue entonces cuando conoció el proyecto Pinardi (una apuesta para que los jóvenes desarrollen una carrera), gracias a su primo, y su vida dio un giro de 180º. Desde el año 2014 forma parte del plan Primera Experiencia Profesional, desarrollado en colaboración con JP Morgan y el programa Incorpora de La Caixa, que le ha permitido cumplir un sueño que arrastraba desde Gambia, el de ser cocinero. «Me gusta la cocina desde que vivía allí, pero al llegar a España un compañero de mi piso que trabajaba en hoteles comenzó a enseñarme», puntualiza.

Desde entonces, ha recibido formación teórica y práctica en hostelería a cargo de la compañía Melia Hotels International y, tras pasar por varios establecimientos hoteleros, ahora trabaja en la cocina del Hotel Tryp Plaza España, donde cada vez asume más responsabilidades. Mientras tanto, sigue completando su formación y recibe cursos de liderazgo, inglés y nuevas tecnologías.

UN LARGO CAMINO

Con la ilusión propia de quien ha alcanzado una meta tras un largo camino lleno de baches, Lamín explica que tiene contrato de trabajo para los dos próximos años y la cabeza llena de sueños que espera cumplir más pronto que tarde. «Mi idea es llegar a ser, algún día, jefe de cocina», explica muy ilusionado.

Además, su sueldo le permite ayudar a su familia, que vive toda en Gambia, e incluso ir a visitarles, aunque muy de vez en cuando. «Yo les ayudo desde aquí con lo que puedo, porque allí la vida es más difícil», cuenta, para después añadir que uno de sus hermanos ya está pensando en seguir su camino y unirse a la aventura española.

«El objetivo del proyecto Primera Experiencia Profesional es tratar de dar una oportunidad laboral a jóvenes que no han tenido oportunidades, aunque las hayan buscado, o que han sufrido abandono temprano, por ejemplo. Nuestra función es que encuentren trabajo. Buscamos siempre gente con ganas, que quiera superarse, como Lamín», asegura Javier Doval, coordinador general de Pinardi.

Por el momento, Lamín es feliz aquí, ha dejado las dificultades atrás y, pese a echar de menos a su familia, no se plantea volver a Gambia, al menos por el momento. Su sonrisa no se desvanece ni siquiera cuando recuerda el pasado, y sus palabras para quienes le han dado una oportunidad son sólo de agradecimiento: «Gracias a ellos he aprendido un oficio y tengo un trabajo».

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