INMIGRACIÓN LA ENTRADA MÁS NUMEROSA DEL AÑO EN MELILLA

37 ‘SIN PAPELES’ LLEGAN AL CETI

El presidente Imbroda cree que las mafias aprovecharon «un momento de debilidad» por el 26-J

El Mundo, , 27-06-2016

En el mismo día en que millones de españoles estaban llamados a decidir su futuro, más de un centenar de inmigrantes intentó cambiar el suyo saltando la valla de Melilla. El reto, casi imposible desde hace meses por el férreo control policial que existe a ambos lados de la alambrada, lo superaron ayer 37 subsaharianos. Es la entrada más numerosa de este año en la ciudad autónoma.

Para encontrar un salto con tanto éxito para sus protagonistas, hay que remontarse al 10 de octubre de 2015, cuando unos 130 inmigrantes trataron de saltar la frontera de alambre y 30 lo consiguieron. El salto de ayer fue prácticamente un calco de aquel en cuanto a las cifras y el momento elegido. Según los cálculos aún provisionales de la Guardia Civil, alrededor de 120 subsaharianos se acercaron a la valla «de manera totalmente sorpresiva» sobre las 6.30 horas por la zona próxima a Villa Pilar.

Quienes saltaron llevaban ganchos y tacos en los pies para ayudarse en la escalada de las mallas antitrepa de agujeros milimétricos. Una vez en Melilla, en su carrera sin freno hacia el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (Ceti), muchos fueron dejando por el camino sus zapatillas para llegar cuanto antes a su destino, aunque fuera descalzos. No se detuvieron hasta lograr cruzar la puerta del centro, donde muchos de los que estaban allí se levantaron expectantes esperando ver llegar a sus compañeros. Abrazos, alegría y, sobre todo, los gritos de victoria «bossa, bossa», marcaron estos anhelados reencuentros después de tanto tiempo de penuria e incertidumbre, largos días de espera en el monte Gurugú intentando hacer realidad el sueño europeo.

Algunos de los inmigrantes llegaron con golpes y cortes de los que fueron atendidos en la enfermería del Ceti. Son heridas habituales porque, antes de alcanzar la frontera hispano-marroquí, deben sortear otra verja situada a pocos metros en la parte marroquí, de menor altura, pero literalmente forrada de cuchillas de arriba abajo.

La Delegación del Gobierno no tiene tan claro que esta coincidencia del 26-J con la entrada haya sido algo realmente buscado por los inmigrantes. Pero el presidente melillense, Juan José Imbroda, se mostró convencido de que las mafias que manejan los hilos de la inmigración clandestina intentaron pillar a contrapié a los agentes que custodian la valla en su creencia de que podría ser «un momento de debilidad» por la jornada electoral. «Piensan que estamos todos votando y que la frontera está desguarnecida, eso es un clásico ya», comentó. Y recordó cómo, en años anteriores, decenas de inmigrantes intentaron entrar coincidiendo con rupturas de ayuno en Ramadán, fiestas navideñas o incluso partidos de la Selección Española.

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