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La Diputación invertirá 1,8 millones en la inclusión social de 1.500 personas
El programa Elkar-Ekin, que sustituirá la Ayuda de Garantía de Ingresos, vincula las prestaciones sociales a la inserción laboralUn servicio de valoración trabajará, desde octubre, en diseñar una atención personalizada para cada persona
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 22-06-2016donostia – El nuevo plan foral para la inclusión de personas en situaciones de exclusión social o riesgo de padecerla Elkar – Ekin contará con un presupuesto de 1,8 millones en su primer año de implantación y llegará a 1.500 beneficiarios. La “piedra angular” de este programa será la activación de un servicio de valoración, que estará en marcha para octubre y que permitirá conocer, de la mano de los ayuntamientos, la situación de cada usuario y diseñar un programa personalizado en función de sus necesidades.
El diputado general, Markel Olano, y la diputada de Políticas Sociales, Maite Peña, presentaron ayer el Nuevo Plan de Inclusión Social de Gipuzkoa Elkar – Ekin, un nuevo modelo de entender la socialización y la inclusión social que sustituirá a la Ayuda de Garantía de Ingresos (AGI). “Hasta ahora en Gipuzkoa carecíamos de un modelo adecuado y queremos dar respuesta a esa carencia para hacer de Gipuzkoa un territorio con la menor desigualdad posible”, afirmó Olano. Los dos responsables forales estuvieron acompañados por los representantes de la Asociación de Hostelería de Gipuzkoa y de Fundación Emaus, Jon Zulaika y Asunta Ayerdi, respectivamente.
El máximo responsable político del territorio destacó que Elkar – Ekin será un plan “vivo”, que aunque se ha proyectado para un periodo de cuatro años (2016 – 2020), “va más allá” de la presente legislatura. La principal diferencia con respecto a la AGI, que se derogará el próximo mes de julio, es que aquella vinculaba las ayudas al empadronamiento de los beneficiarios, que tenían que acreditar que llevaban un año viviendo en Gipuzkoa, Elkar – Ekin apuesta por las prestaciones vinculadas a los procesos de inserción. Peña hizo hincapié en esta idea, ya que, a su entender, permite atacar los altos grados de cronificación que viven las personas que se encuentran en situación de exclusión.
Además, Elkar – Ekin se desarrollará de la mano de instituciones y organizaciones que integran el tercer sector social. Para ello, ayer mismo la Diputación firmó un convenio de colaboración que, por el momento, ha sido suscrito por Lanbide, el Departamento de Educación del Gobierno Vasco, el Ayuntamiento de Donostia, Caritas, Emaus, Gureak, Cruz Roja, Peñascal, Sartu, Fundación Secretariado Gitano, la Asociación de Hoteleros de Gipuzkoa, la Asociación de Hostelería de Gipuzkoa y la Universidad de Deusto.
seis líneas de actuación Por el momento, y para el periodo 2016 – 2017, el Departamento de Políticas Sociales se ha marcado seis líneas de actuación, cuyo arranque tendrá lugar con la puesta en marcha del servicio de valoración, que estará activado para octubre, y que contará con la colaboración de los ayuntamientos del territorio, que serán quienes presten este servicio. A juicio de los responsables forales, este va a ser “fundamental”, ya que va a permitir “especificar la atención que cada persona, individualmente, debe recibir”.
Asimismo, y en estos primeros meses de implantación de Elkar – Ekin se impulsará la creación de una nueva unidad especial para atender a personas con enfermedades mentales.
Destaca también la experiencia piloto Housing First, en colaboración con el Ayuntamiento de Donostia. Esta consistirá en facilitar el acceso a la vivienda de diez personas en situaciones de exclusión “severa”, a los que, además se les facilitará ayuda profesional a fin de que “vuelvan a tomar las riendas de su vida”.
En una segunda línea de actuación, la Diputación pondrá en marcha programas que se marcan como reto “facilitar la empleabilidad de las personas atendidas, mediante formación y con contacto real aunque tutelado con el mundo laboral” en diferentes empresas del territorio.
En este mismo ámbito se enmarca el proyecto de formación Sendotu Aldi Berean; el proyecto Landu, que se desarrollará en los talleres ocupacionales de Gureak; o el convenio de colaboración formado con la Asociación de Hostelería de Gipuzkoa que, según explicó Zulaika, “pretende valerse de uno de los motores de generación de empleo de la economía del territorio para que, sin rebajar la competitividad del sector, el del turismo sea otro campo para facilitar la inserción de las personas”. Todos estos proyectos fueron citados por la diputada Maite Peña, si bien serán concretados más adelante.
En una tercera línea de actuación se enmarcan aquellas iniciativas que “favorecen la activación inclusiva y la cohesión del territorio”. Aquí se contemplan que aquellas personas que están inmersas en procesos de inclusión puedan cobrar una prestación económica, al igual que sucedía con la AGI.
Además, y de la mano de Emaus, se crearán unos “laboratorios de encuentro” entre personas, con el objetivo de “intercambiar conocimientos, establecer vínculos y reconstruir relaciones”, señaló Ayerdi, quien señaló que, conforme a su experiencia, “una de las características de la exclusión es la soledad de las personas que viven en ella”.
Finalmente, también se pretende reforzar la coordinación con el resto de sistemas de protección social, fomentar la investigación y la innovación en este ámbito y sensibilizar a la sociedad guipuzcoana creando un “plan de comunicación específico”.
A juicio de Markel Olano, todo ello implica un punto de partida “muy potente” para Elkar – Ekin, que permite a Gipuzkoa contar con un “modelo propio” para atacar la “exclusión social”, que ha sido “nuestro talón de Aquiles”. “Esta herramienta nos permite apostar por que Gipuzkoa sea el territorio con menor desigualdad”, concluyó.
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