"Era un joven torturado que se radicalizó solo"

El Mundo, PABLO PARDO ORLANDO (FLORIDA) ENVIADO ESPECIAL, 15-06-2016

¿Era un extremista musulmán o un homófobo? ¿O las dos cosas? ¿O era un homosexual que fue incapaz de aceptar su orientación sexual? Su mujer, Noor Salman, ¿sabía lo que iba a hacer, colaboró indirectamente en la preparación del crimen y lo ocultó a las autoridades? Y, si ése es el caso, ¿puede ser considerada cómplice y ser procesada?

A medida que pasan las horas, las preguntas se van acumulando sobre el caso de Omar Mateen, el hombre que asesinó en la madrugada del domingo a 49 personas en la discoteca gay Pulse, en la zona de copas del centro de la ciudad de Orlando, en Florida. Son 49 víctimas mortales –en su mayoría de origen hispano, ya que Pulse celebraba una «noche latina» ese día– pero que podrían aumentar casi con total seguridad. Las autoridades médicas han declarado que, de los 53 heridos, seis están en estado crítico y han dado a entender que al menos uno o dos no tienen posibilidades de sobrevivir.

Eso es lo más preciso que se sabe de la matanza. Porque la personalidad y los móviles de Mateen siguen en una niebla de contradicciones. Lo único claro es que el asesino «parece haber sido un joven violento, torturado, que se radicalizó solo», que es lo que dijo Barack Obama después de reunirse con su equipo de Seguridad Nacional, en el que está el director del FBI, James Comey, que a su vez ha declarado que «estamos prácticamente seguros» de que Mateen se convirtió en un extremista, al menos en parte, a través de internet.

Pero eso no explica todas las incógnitas del caso. Según han informado varios medios estadounidenses citando a personas que le conocían –incluida su primera esposa, Sitora Yusufiy, que se divorció de él alegando violencia doméstica, y a varios gays de Florida– Mateen podría ser homosexual y haber utilizado incluso la aplicación Grindr, que es similar a Tinder –se usa para tener relaciones sexuales con personas que se encuentran geográficamente cerca– pero destinada a los homosexuales. Si se confirman esos datos, que proceden de varias personas que no se conocen entre sí, la matanza del Pulse podría tener un nuevo componente. Porque las personas que ha contactado EL MUNDO que conocieron a Mateen –entre ellas, un compañero de rezos de la mezquita Centro Islámico y un ex compañero del colegio– coinciden en que tenía un carácter hosco y agresivo, lo que no encaja con el de una persona que va a un bar de ligue.

De hecho, Mateen era un cliente más o menos habitual de Pulse, a donde habría ido a conocer a otros hombres, aunque nadie ha dicho que fuera más allá de bailar con ellos. Claro que esa última circunstancia lleva a un giro de la historia que la coloca en una nueva dimensión: al menos en varias ocasiones, quien llevó a Mateen a Pulse fue su actual esposa, Noor Salman, con la que tiene un hijo de tres años que llevaba siempre con él a la mezquita Centro Islámico de Fort Pierce, la ciudad en la que vivía desde que su familia se mudó de Nueva York, hace casi tres décadas.

¿Mateen iba a Pulse a divertirse o a estudiar el escenario de la matanza, del mismo modo que, según algunas informaciones, había visitado Disney World en compañía de Noor porque estaba planeando llevar a cabo el atentado allí hasta que se dio cuenta de que las medidas de seguridad eran demasiado estrictas? Y eso lleva a otra cuestión: ¿qué sabía su mujer de lo que planeaba su marido?

Según declaró ayer la cadena de televisión NBC, la respuesta a esa última pregunta es: todo. NBC, citando a fuentes de la investigación, ha informado de que Noor sabía que el sábado por la noche, cuando Mateen salió de su humilde casa en el número 2.500 de la calle 17 de Fort Pierce, para recorrer los 140 kilómetros que la separan de Orlando, que éste planeaba cometer una matanza el Pulse, el mismo local al que ella le había llevado en coche.

Noor dice que trató de disuadirle. Pero también admite que no avisó a las autoridades. De ser cierta esa información, sería colaboradora en el crimen y podría ser procesada. De confirmarse las noticias, la matanza de Orlando tendría un componente similar a la de San Bernardino el 2 de diciembre: un matrimonio de simpatizantes del Estado Islámico en el que la mujer jugó un papel clave en su giro hacia el radicalismo asesinando a 14 personas en un centro de discapacitados. Lo único confirmado es que Noor vive con el padre del asesino, Sediqque Mateen, y colabora con las autoridades.

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