Un ataque al corazón de los derechos civiles

El Mundo, CAROLINA MARTÍN NUEVA YORK, 13-06-2016

Reggaeton, bachata, merengue, salsa… La discoteca Pulse celebraba el pasado sábado su noche latina. Una de las variadas temáticas que tiene para cada día de la semana este emblemático club de la comunidad gay, que se anuncia como un «mundo de diversión y fantasía, el club más hot de Orlando» y cuenta con tres espacios diferenciados: el lounge, el Ultra bar y la Adonis room.

Justo cuando muchos apuraban la noche, a las dos de la madrugada (hora local) se produjo el ataque. Desde su página en Facebook, Pulse pidió al público asistente que abandonara el club corriendo. Uno de los supervivientes dejaba su testimonio de lo ocurrido en el perfil del local. Poco después se utilizaba el mismo canal para pedir a los vecinos de Orlando que llevasen zumos y comida a los centros de donación de sangre One Blood, que desde primera hora de la mañana reclamaron con urgencia donaciones de varios grupos sanguíneos.

La respuesta de los residentes de la localidad resultó masiva y se organizaron largas colas ante los centros de donación

Pulse es un local muy popular para la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales de Orlando (Florida), donde bailarines y drag queens animan cada velada. Además de diversión, el night club tiene corazón. De hecho, el nombre hace referencia al latido de uno en concreto: el del hermano de la empresaria y filántropa Barbara Poma.

Hace 12 años, Poma decidió abrir las puertas de este local en homenaje a su hermano John, que murió en 1991 después de varios años luchando contra el sida. «Habiendo crecido en una estricta familia italiana, ser homosexual estaba mal visto», recoge la empresaria en la página web de la discoteca. Sin embargo, cuando John hizo pública su homosexualidad la rigidez familiar «se convirtió en aceptación y amor», añade.

Algo parecido buscaba Poma con la apertura de este club. La fundadora de la discoteca quería «crear un ambiente que abrazase el estilo de vida gay con una decoración que hiciera sentirse orgulloso a John».

Según explicó el ex bailarín Benajmin Di’Costa al diario Miami Herald, Pulse es «como una familia. Todo el mundo que trabaja es tratado igual, como hermanos y hermanas. Cuando alguien sufre, nos cuidamos entre nosotros».

Junto al entretemiento, Poma también pretendía que el mundo tomara conciencia de las luchas que libran las personas de la comunidad LGBT y contribuir a su manera al control del VIH. Poma entró en contacto con el mundo gay en Fort Lauderdale, cuando tenía 14 años a través de su hermano. Hoy en Pulse, se realizan actuaciones de drag queens y artistas de diferentes estilos y se celebran actos de diferentes organizaciones LGBT como El milagro del amor, Equality Florida, Ayuda y Esperanza, Sal con orgullo… Pulse también promociona la décima edición de los Gay Games que se celebrarán en París en el año 2018.

La masacre tuvo lugar coincidiendo con el mes del Orgullo Gay en EEUU. El pasado jueves Barack Obama ofreció una recepción a la comunidad LGBT para destacar cómo han ayudado a hacer Estados Unidos un «poco más perfecto».

Obama se refirió a que ya no hay que esconder a quién amas para poder servir al país. «Vivimos en unos Estados Unidos donde las leyes finalmente se han puesto al día con los corazones de los más jóvenes y con lo que ellos instintivamente entienden».

El presidente, sin embargo, recordó que a veces la historia no va hacia adelante, sino hacia atrás si no se trabaja duro. «Asegurar las ganancias que este país ha logrado requiere perseverancia y vigilancia», subrayó, instando a la gente a votar y a trabajar para reducir la tasa de enfermos de VIH para que los transexuales no sean atacados o asesinados «solamente por ser quienes son».

Ayer el presidente Obama señalaba que el agresor eligió un objetivo que «es más que un night club, un lugar de solidaridad y empoderamiento», recordando que en Pulse la comunidad gay se reúne para defender los derechos civiles.

La organización Equality Florida, emitió un comunicado tras la tragedia. «Tenemos el corazón roto y estamos enfadados porque una vez más la violencia sin sentido ha destruido vidas en nuestro estado y en nuestro país».

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