Cáritas abrirá un taller en Kataide

Proporcionará formación y trabajo ocupacional a emigrantes sin recursos ni ayudasUn total de 80 personas trabajarán en un pabellón de mil metros cuadrados que antes perteneció a la marca textil Astore

Diario Vasco, KEPA OLIDEN, 11-06-2016

Cáritas Diocesana ampara a quien lo necesita pero su socorro se encamina cada vez más a ayudar a sus beneficiarios a valerse por sí mismos para dejar de vivir de la limosna. Proporcionar formación y empleo a personas en situación de exclusión social se ha convertido en una de sus prioridades.

Con ese objetivo, Cáritas fundó años atrás un taller industrial ocupacional en Bergara, y ha promovido asimismo diversas iniciativas como huertas para autobastecimiento y venta de los excedentes, talleres de costura, de recuperación de juguetes y ropa usada…

El viejo taller auxiliar de montaje de piezas que Cáritas posee en el barrio bergarés de Alto Hornos hacía mucho que se les había quedado pequeño a sus treinta empleados.

La apuesta de Cáritas por este proyecto ocupacional sube muchos enteros tras la compra de un pabellón de mil metros cuadrados en el Polígono Kataide. Trasladarán la actividad y a sus 30 empleados a la nueva sede de Musakola que, además, dará cabida a 50 nuevos trabajadores.

Serán por tanto 80 las personas que se beneficiarán del nuevo proyecto formativo – ocupacional que Cáritas espera inaugurar el próximo otoño. Prácticamente todos ellos inmigrantes que no perciben ninguna ayuda oficial y que carecen de ingresos y recursos.

Cáritas ha adquirido uno de los tres pabellones donde antiguamente desarrollaba su actividad la marca de ropa deportiva Astore. Se trata de una nave de mil metros cuadrados de planta y dos alturas actualmente en fase de reforma para acomodarlos a su nuevo cometido.

Horacio Argarate, párroco de San Juan Bautista y responsable de Cáritas Diocesana en la localidad, explicaba que el cometido del nuevo taller de Kataide no se reducirá al de un centro de trabajo donde los operarios montarán piezas a cambio de una remuneración acorde con su productividad. Cáritas quiere reforzar la vertiente formativa del proyecto y para ello cuenta con la ayuda de voluntarios, entre ellos varios profesores jubilados, que impartirán enseñanzas sobre informática, electricidad, castellano, cocina… Y es que las instalaciones proyectadas para este local incluyen servicios complementarios como comedor, lavandería, duchas… destinados a personas sin recursos.

La asistencia a las sesiones formativas «computará como horas de trabajo a efectos salariales» aseguraba el párroco Argarate. El responsable de Cáritas dejaba meridianamente claro que «no se trata en absoluto de talleres de explotación». De hecho, aseguraba, hay una larga lista de espera para acceder a uno de estos puestos. El párroco calculaba que «tendríamos que crear 150 puestos para emplear a todos los solicitantes». El nuevo taller que abrirá Cáritas en Kataide acogerá a los 30 empleados provenientes de Bergara, más otras 40 nuevas incorporaciones y también a los 10 operarios que aprenden a recuperar juguetes y ropa usada en La Merced.

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