laicidad contra el derecho a la libertad religiosa
El Mundo, , 10-06-2016«No hay argumentos para prohibir el velo en el puesto de trabajo, porque llevar velo no afecta al desempeño del empleo. Conozco abogadas, enfermeras y otras muchas profesionales que llevan velo, y eso no les supone absolutamente ningún impedimento para ejercer su trabajo», opina Yonaida Selam, presidenta de la Asociación Intercultural de Melilla. «Y llevar el velo tampoco atenta contra la laicidad o la aconfesionalidad del Estado. Las empresas que prohíben el velo se acogen a eso, a la neutralidad religiosa, pero yo creo que son decisiones basadas en la islamofobia», añade Selam, para quien llevar el velo supone un ejercicio de la libertad religiosa y de identidad. «Creo que hay base jurídica para llevar a una empresa a los tribunales por no permitir a una trabajadora usar el velo. Llevarlo es como llevar un crucifijo, un piercing o una gorra, un símbolo externo de identidad».
«La abogada general del Tribunal de Justicia de la UE dice que el velo islámico ‘vulnera la neutralidad religiosa’. Sin embargo, la neutralidad religiosa de una institución o de una empresa no se ve comprometida por las creencias de sus empleados, sino que demostraría el respeto de dicha empresa o institución por la pluralidad religiosa», considera Amanda Figueras, periodista musulmana. «Esa concepción laicista de la neutralidad daña la libertad religiosa de las personas, que se ven obligadas a renunciar a sus creencias en el espacio público. Es una visión reduccionista que pretende recluir las creencias al espacio privado, olvidando que estas pueden aportar valores positivos a la sociedad».
Y mientras Ana decide si quedarse con el velo o con el trabajo, muchas no llegan siquiera a esa disyuntiva. Porque, según denuncian las asociaciones musulmanas, llevar el velo es por si mismo un motivo de criba en las selecciones de personal. «Conozco a chicas a las que en las entrevistas de trabajo las han descartado por presentarse con la cabeza cubierta con un hiyab. A algunas incluso les han dicho abiertamente que el motivo era que llevaban velo», afirma.
«El problema en este caso es que muchas veces no existe una prueba formal que poder presentar ante las autoridades. ¿Cómo saber si el 95% de las empresas que ni siquiera leen mi currículo no lo hacen porque mi foto es lo primero que ven y en ella salgo con el velo? No hay manera de demostrarlo. Y quizás no nos creen cuando lo comentamos… Es habitual que ante este tipo de denuncias se nos acuse de ir de víctimas. Y eso que las encuestas demuestran que los musulmanes somos mal vistos por el 42% de la población en España».
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