Políticos alemanes defienden al futbolista Boateng de un ataque ultra

El número 2 de Alternativa para Alemania sugirió que la gente no querría tener «como vecino» al defensa del Bayern

La Voz de Galicia, PATRICIA BAELO Berlín / E. La Voz,, 31-05-2016

En las calles de Alemania solo se oía ayer un nombre: Jérôme Boateng. «Estoy contento y orgulloso de ser alemán, en caso contrario no jugaría en la selección. Considero que estoy integrado». Con estas palabras, el defensa del Bayern Múnich respondía al número dos del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), Alexander Gualand, quien un día antes había arremetido contra el jugador diciendo que «la gente lo considera un buen futbolista, pero no quiere tenerlo como vecino».

Este arrebato racista desencadenó un alud de críticas contra el político, de 75 años, pero también de apoyos hacia Boateng por parte de la afición, que se presentó al partido del domingo entre la selección alemana y la eslovaca con pancartas que rezaban: «Jérôme, te queremos de vecino». «Es triste que todavía hoy siga ocurriendo algo así», añadió el jugador, hijo de padre ghanés y madre alemana y nacido en Berlín.

Mientras Boateng daba una lección a muchos en Alemania, país que tras acoger a 1,1 millones de refugiados en el 2015, ha visto un repunte sin precedentes del racismo y la violencia ultra, la indignación se colaba en la agenda política. Angela Merkel condenó la frase de Gauland, que calificó de «infame y triste».

AfD estudia ahora demandar al Frankfurter Allgemeine, periódico que publicó la entrevista, pues el vicejefe de la formación insiste en que no es ningún racista. Para colmo, las declaraciones de Gauland podrían servirle al partido para ganar puntos entre su electorado más moderado, después de que su jefa, Frauke Petry, se disculpara públicamente ante Boateng.

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