La dignidad de los manteros

El Periodico, , 24-05-2016

Hartos, los manteros han salido a la calle a protestar. La encarcelación de su compañero Sidil Moctar por la agresión a un guardia urbano era el motivo, pero más allá de eso, el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes ha denunciado el racismo y la persecución de los que sus miembros son víctimas, sostienen, por parte de la policía, y el hecho de que se sienten un instrumento que usan tanto el ayuntamiento como la Guardia Urbana en su indisimulada disputa. Al grito de ¡libertad Sidil!, ¡policía racista, fuera de mi vista! y ¡gobierno, escucha, manteros en la lucha!, cerca de medio millar de personas caminaron la tarde de este martes desde la cárcel Modelo, donde fue encerrado Moctar hace cinco días, hasta la sede del ayuntamiento en la plaza de Sant Jaume. Una marcha enjundiosa y airada, y al mismo tiempo pacífica y ordenada.

En un vídeo grabado hace una semana se ve a Moctar golpear a un agente con una rama: le pega en la cabeza. Al día siguiente fue detenido. Los manteros argumentan que fue en legítima defensa, y dicen que el vídeo está sacado de contexto y que no se ve la parte en la que el propio Moctar es agredido. ¡Queremos ver todo el vídeo!, clamaron los manifestantes. El portavoz del sindicato, Aziz Faye, leyó un manifiesto ante la Modelo que sostiene que lo ocurrido ese día no surgió de la nada, y que se produjo después de varias semanas de represión en la parada de metro de Besòs Mar y fuera del metro de la Barceloneta; que fueron perseguidos por la calle como si fueran animales, con insultos de por medio y provocaciones agresivas; y que sintieron, en fin, comprometidas su dignidad y su libertad de circulación.

Los manteros consideran que tienen mucho de qué quejarse, y así salieron a la calle. Las pancartas eran un resumen de sus sentimientos: Sobrevivir no es delito, ser mantero tampoco; Responder a la violencia es legítima defensa; Quieren enterrarnos, pero no saben que somos semilla; Basta de violencia racista contra los manteros. Además: si el éxito de una manifestación se mide por la atención que cosecha a su paso, los manifestantes se habrán ido a dormir satisfechos, pues su mensaje, y si no su mensaje su sola presencia, el hecho de que son multitud y están hartos y por ende protestan, eso quedó grabado en la retina de la ciudad; y si no de la ciudad, al menos de las calles por las que gritaron su amargura: Rocafort, Gran Via, Pelai, la Rambla. Cosecharon aplausos a su paso. Cosecharon sonido de cacerolas. Cosecharon solidarios puños en alto. Dijeron que mientras no pongan en libertad a Moctar saldrán cada martes a la calle a protestar.

El abogado del detenido, Andrés García, anunció que en la mañana había presentado un recurso exigiendo la puesta en libertad de su cliente; dijo que la prisión preventiva para el mantero es una medida desproporcionada y equiparó el racismo de la justicia local con el de la estadounidense. A Moctar se le impuso la preventiva por riesgo de fuga, recordó. Y lleva viviendo aquí más que yo.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)