La raza, de nuevo a juicio en EEUU
El Mundo, , 24-05-2016El Tribunal Supremo de EEUU decidió ayer por siete votos (todos blancos) a favor y uno en contra (el único juez negro de la corte, Clarence Thomas) anular el juicio en el que Timothy Tyrone Foster fue declarado culpable de asesinato hace exactamente 29 años, en mayo de 1987.
La razón es simple: las autoridades del estado de Georgia decidieron que en el jurado de Foster –que es de raza negra– solo hubiera blancos. Blancos como Queen Madge White, la anciana de 79 años a la que Foster, según su propia confesión, violó y asesinó en la noche del 27 de agosto de 1986, después de entrar en su casa. White, que había pasado la tarde cantando en el coro de la iglesia, no representaba ninguna amenaza para Foster, que se apoderó de varios objetos de valor de la vivienda que todavía estaban en su poder cuando fue arrestado 30 días después, cuando su novia lo denunció a la Policía.
Foster lleva 29 años en el corredor de la muerte esperando la inyección letal. Una inyección que todavía puede acabar recibiendo a pesar de la sentencia del Supremo, ya que la sentencia de ayer no cuestiona la validez del proceso legal, sino solo la selección del jurado. De hecho, tanto Thomas como otro juez conservador, Samuel Alito, dan a entender que la ejecución puede seguir. El caso de Foster tiene más interrogantes legales, puesto que el condenado se sitúa, según los test que le han sido realizados en prisión –donde ha pasado casi dos tercios de su vida– en el borde de lo que podría considerarse como retraso mental.
La clave de la sentencia han sido documentos de los fiscales del caso en los que aparece junto a los nombres de los posibles miembros del jurado de raza negra la letra B (por black, negro en inglés) y las palabras «Definitivamente, no». Así pues, los fiscales se dedicaron a plantear dudas sobre la idoneidad de esas personas, lo que acabó haciendo que Foster tuviera un jurado exclusivamente blanco. Apenas un año antes, en 1986, el Supremo de EEUU había decretado que seleccionar a los miembros de un jurado en función de su raza era inconstitucional. Después, extendería la misma prohibición a la selección por sexo.
Sin embargo, y a pesar de esas limitaciones, es muy fácil para un fiscal o un abogado defensor tumbar a un posible miembro de un jurado alegando cualquier razón que no tenga que ver con criterios de raza o sexo. Y ése fue el caso de los fiscales del juicio de Foster, que tenía 18 años en el momento del crimen.
Pero Timothy Tyrone Foster no fue el único afroamericano que ayer fue noticia en EEUU por el tratamiento que ha recibido a manos del sistema legal de ese país. El otro, Freddie Gray, ya está muerto. Falleció en las dependencias de la policía de la ciudad de Baltimore, a unos 50 kilómetros de Washington, hace13 meses, por las heridas que sufrió en su columna vertebral cuando viajaba en una furgoneta de la policía de esa ciudad tras ser arrestado. En total, seis policías de Baltimore han sido procesados por la muerte de Gray. Ayer, el agente Edward M. Nero, el primero en ser juzgado, fue declarado inocente de todos los cargos.
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