«En Murcia me sentiré como en casa»
La aragonesa, Premio Nacional de las Músicas Actuales, inaugura Murcia Tres Culturas con ‘Dos medinas blancas’, su proyecto con Nabyla Maan
La Verdad, , 13-05-2016La cultura y la expresión artística como vehículo de solidaridad, diálogo, respeto y enriquecimiento. El motivo central de Murcia Tres Culturas se mantiene intacto 17 años después y, así las cosas, nada mejor para inaugurar su decimoséptima edición que una propuesta que basa su discurso en el hermanamiento de dos culturas tan cercanas, pero a veces tan opuestas, como la española y la marroquí. ‘Dos medinas blancas’, en alusión a Zaragoza y Casablanca, une las voces de Carmen París y Nabyla Maan. Frágil y envolvente la segunda, veraz y poderosa la primera. La llamo por teléfono.
- Será la encargada de inaugurar la XVII edición de ‘Murcia Tres Culturas’. ¿Conoce el festival?
- Sí, qué gran honor abrir el festival de las Tres Culturas. Es un festival que ni pintado para mi propuesta. La filosofía y el hilo conductor de mi música se basa en el hermanamiento de las culturas, luego es un lugar perfecto para llevar este proyecto con Nabyla Maan.
- Si no estoy equivocado, ‘Dos medinas blancas’ parte de un poema de Avempace, un músico, poeta, astrónomo y filósofo árabe – aragonés de los siglos XI y XII.
- No exactamente. El título se me ocurrió porque Zaragoza – de donde soy – en la época andalusí se llamaba Medina Albaida, que significa la Ciudad Blanca. Este proyecto parte de Pirineos Sur y del festival L’Boulevard de Casablanca, de ahí lo de dos medinas blancas. Nabyla Maan es de Fez y resulta que uno de los grandes sabios de la época dorada de Medina Albaida en el siglo XI fue Avempace, que nació en Zaragoza y murió en Fez, así que elegí como punto de partida un poema suyo que hemos musicado a medias.
- Está claro que hay raíces profundas que nos unen con Oriente, pero también a Aragón y Murcia. Aquí nació Ibn Arabi, un gran místico de esa misma época. Y también aquí tenemos jotas, así que se va a sentir como en casa.
- [Ríe] Claro que sí. Si es todo lo mismo, si nos remontamos en la historia empezamos a ver los enlaces. Tiene todo el sentido. En Murcia me sentiré como en casa, eso es.
- En cambio es la religión la que ha generado abismos entre Oriente y Occidente. ¿Por qué?
- Pues porque para eso están creadas las religiones: para mantenernos divididos, fundamentalmente. Esa es su razón de ser. Una cosa es la espiritualidad humana y otra son las religiones y sus instituciones, que están creadas para dividir a los seres humanos y mantenernos siempre en conflicto. Sin embargo, todo lo demás demuestra que esa es una división absurda.
- ¿Cómo es el canto de Nabyla Maan? ¿Cómo encaja con el suyo?
- Es una maravilla. Cuando me propusieron trabajar con Nabyla y conocí su canto y su música, me pareció que era perfecto, que era como una hermana mía al otro lado del mar. Y así ha resultado. Ha sido todo un reto, porque yo no hablo árabe y ella no habla español. Ha sido como practicar el hermanamiento, porque además tenemos dos voces muy diferentes, ella tiene una voz muy cristalina, muy aguda, muy limpia; y yo tengo una voz así como más sucia, más embarrada, más mezzosoprano. Creo que hemos hecho un bordado muy bonito.
- Usted ahí hermanando culturas y difuminando barreras. Barreras infranqueables para tantos, como vemos cada día con el asunto de la guerra en Siria. ¿Cómo ve este asunto?
- Lo que está sucediendo es lamentable, me parece todo una hipocresía muy grande. Que no se atienda a las personas que huyen de una guerra que además cada día está más claro a quién le interesa… Lo que llamamos Occidente no está exento de responsabilidad en que haya una guerra en Siria. Si encima de que se provocan las guerras, no se atiende a los refugiados y la gente además tiene que ser solidaria, porque al final la cuestión es que la ciudadanía lo pagamos todo. Y lo que digo es que no nos toque a nosotros vernos no solo en la situación del pueblo sirio, también del pueblo afgano, del irakí, del libio, del palestino y de tantos pueblos que sufren las consecuencias de las guerras de las potencias por los recursos, que evidentemente es el fondo de todo.
- En 2014 obtuvo el Premio Nacional de las Músicas Actuales [dotado con 30.000 euros].
- Sí, que me lo van a entregar en fechas próximas, no lo habían hecho todavía.
- Ah, pues enhorabuena. ¿Qué ha supuesto para usted, cómo valora un reconocimiento tan fastuoso?
- La verdad que no me puedo quejar porque todos mis discos han sido premiados, ya sea a escala nacional o de Aragón. Pero este además en el momento en que me llegó, que estaba muy ahogada económicamente por la inversión que había supuesto mi último disco (‘Ejazz con jota’), que grabé en Boston, estaba casi al borde de la ruina económica, así que me llegó como agua de mayo. El primer premio de mi vida que tiene dotación económica [ríe]. Y además cumplía 30 años de carrera.
- No es un logro menor.
- No, no, desde luego. Como decía mi madre: lo que vale, cuesta. Pero el mayor logro de este premio es haber conseguido a través de mis discos que la jota sea considerada música actual.
- ¿Prepara nuevo plan en solitario? ¿Con qué fusionará esta vez la jota? Cada vez quedan menos cosas ya…
[ – Ríe simpática, es un volcán] Ah, ah, ah… Buena pregunta. ¿Cada vez quedan menos cosas? Qué va. Aún quedan muchas zonas del planeta que no he hermanado con la jota. Sin ir más lejos, por primera vez hace dos años hice una gira como artista invitada con el grupo Zoobazar, que también hacen músicas morunas y mediterráneas y solemos colaborar. Hicimos una gira por Suecia y allí descubrí un grupo muy interesante, todo mujeres, que hace algo parecido a lo que hago yo con la jota, pero con la música tradicional sueca. Y además vi que tenían palos de su música que iban en tres [3×4, supongo] y me dije: ‘uy esto qué joteable es’. Así que igual tiro para Suecia [vuelve a reír].
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