Investigan el nexo neonazi del guardia civil que asesinó a un marroquí en la A-3
Varios contactos y contenidos de su teléfono movil y su ordenador, que le fueron intervenidos, apuntan a esa dirección
Diario Vasco, , 03-05-2016Ángel Luis Viana, el guardia civil de baja (31 años) que el pasado lunes acabó a tiros con la vida del ciudadano marroquí Younes S. (39) en la A-3 tras una discusión de tráfico, podría estar relacionado con grupos de la extrema derecha. Esa es la tesis de los investigadores, en base algunos de los contactos y contenidos hallados en su móvil y su ordenador, requisados para el caso.
Además, según ha podido saber ABC, el presunto homicida solía reunirse en torno a una conocida tienda de venta de artículos militares de Madrid con personas que comparten sus supuestas ideas neonazis.
De confirmarse esta hipótesis, podría haber sido esa tendencia radical el motivo de su brutal proceder. Asesinó a tiros a la víctima, Younes S., sobre quien descargó cerca de una docena de tiros de cintura para abajo con su arma oficial, una Beretta. No contento con desplomar a su víctima, el agente de la Benemérita se acercó a él, que estaba boca abajo, le levantó la cabeza y le descerrajó un tiro, en una espiral de violencia exarcebada. Después, esperó en el arcén a que llegaran sus compañeros para detenerle con una enorme catana colgada de la espalda. Viana dio positivo en cannabis.
El estremecedor episodio ocurrió a las 7.33 horas del lunes pasado en el kilómetro 67 de la A-3, sentido Valencia, cuando la fatalidad hizo que Viana, a bordo de un BMW, coincidiera en la carretera con Younes y su Opel Zafira en el término municipal de Fuentidueña de Tajo. Fuentes de la investigación aseguraron que fue el agente, de baja por enfermedad común (lumbalgia) seis día antes del suceso, quien expulsó a la víctima de la vía, provocando el accidente que acabó en un reguero de sangre.
«Justificar lo injustificable»
A pesar de su justificación inicial de que fue el otro conductor quien le golpeó y no quiso parar para realizar el parte correspondiente, la verdadera razón de su comportamiento parece ser otra frase que dijo de manera espontánea a sus compañeros: «Antes de que uno de estos nos reviente de un bombazo, lo reviento yo».
Younes S. salió corriendo de su coche al ver cómo el agente se dirigía hacia él con la pistola en la mano. Sin embargo, su intento de evitar su muerte fue vano: apenas pudo recorrer 50 metros cuando cayó abatido por la lluvia de disparos de Viana, según indicaron testigos de los hechos.
La víctima, casada y con dos hijos, residía en Illescas (Toledo), se dirigía a Valencia a hacer un porte. «Era un hombre muy bueno», decía su desconsolada viuda rodeada de los hermanos del difunto, incapaces de entender tamaña atrocidad por una pelea de tráfico. El detenido por homicidio, destinado en el municipio toledano de Quintanar de la Orden, procedía de Arganda e iba a Cuenca.
Por orden de su abogado, no declaró ni ante la Guardia Civil ni ante el juez, que ordenó su ingreso en prisión. Fuentes de la investigación consideran que las declaraciones de su letrado alegando que «sufrió un brote psicótico y creía que estaba matando a un terrorista yihadista» son una excusa para «justificar lo injustificable».
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