Todos contra el ‘alcalde’ musulmán
Arrecian los ataques ‘tories’ contra Sadiq Kahn, candidato laborista al Ayuntamiento de Londres
El Mundo, , 01-05-2016«Radical», «extremista», «peligroso»… Sadiq Khan, el laborista que puede convertirse en el primer alcalde musulmán de Londres, sigue encajando los dardos envenenados de los tories, empeñados en añadirle el estigma de «antisemita» y todos los adjetivos que puedan arrojarle hasta las elecciones del 5 de mayo.
«Los londinenses van a convertirse en ratas de laboratorio de un gigantesco experimento», puede leerse en una carta dirigida por David Cameron a miles de votantes en la capital británica. Incluso ha llevado la advertencia al Parlamento, así le llaman «racista»: «Estoy muy preocupado por el candidato laborista a la Alcaldía, que ha aparecido una y otra vez junto a un imam, Sulaiman Gani, que apoya al Estado Islámico».
La campaña del conservador Zac Goldsmith ha dejado de lado los problemas de Londres –la falta de vivienda, la carestía de la vida, la mala calidad del aire– para volcarse casi en exclusiva en los supuestos vínculos de su rival con una larga lista de extremistas: de Yasser al-Siri, sentenciado a muerte en Egipto por asesinato; a Yusuf al-Qaradawi, asociado a los Hermanos Musulmanes.
Sadiq Khan, de 45 años, nacido al sur de Támesis e hijo de un conductor de autobús paquistaní, dice que lleva toda su vida «combatiendo el extremismo». Algunos de los contactos que le afean se remontan –o eso dice– a su época como abogado, cuando llevó casos de abusos policiales o de privación de derechos humanos. Los londinenses están con él en esta lucha desigual del David humilde y musulmán contra el Goliat aristócrata, que está además decepcionando a la parroquia blanca con su campaña sucia. Las encuestas dan a Sadiq Khan una ventaja de 15 a 20 puntos sobre Zac Goldsmith a sólo cinco días para la cita con las urnas.
«Sadiq ha tenido la virtud de romper las barreras raciales e implicar políticamente a nuestra comunidad», asegura Amirah Jaffer, estudiante de 23 años, que decidió hacerse laborista hace dos semanas y participa por primera vez en el puerta a puerta, apelando a la comunidad de Banglasdesh de Camden.
«Lo importante no es que tengamos un alcalde musulmán, sino que sea un alcalde para todos», advierte Amirah, de campaña con su hiyab. Los musulmanes superan en Londres el millón y llegan al 12% de la población. Su voto será decisivo para elegir al sucesor de Boris Johnson.
El propio Khan ha recordado en campaña que su objetivo es proteger la ciudad contra el terrorismo y «prevenir la radicalización», especialmente de jóvenes y adolescentes. Khan ha procurado no usar su condición de musulmán como bandera, sino todo lo contrario, por más que Goldsmith se haya empeñado en convertir los comicios en auto de fe.
Ambos están también en las antípodas con relación a Europa. Sadiq Khan interpreta el papel del eurófilo, convencido de que Londres tiene el deber moral, cultural y económico de seguir siendo la encrucijada del viejo continente. Zac Goldsmith, hijo de Sir James Goldsmith, fundador del extinto Partido del Referéndum, es euroescéptico por herencia.
«Si Goldsmith se sale con la suya, el medio millón de europeos que viven en Londres se enfrentan a una gran incertidumbre y a la tesitura de tenerse que marchar», ha advertido Khan, en un guiño a esa porción de londinenses adoptivos (entre ellos más de 30.000 españoles) que podrá votar en las municipales pero no en el referéndum del 23-J.
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