«La esquizofrenia tiene un enorme estigma social. Ni todos los enfermos son violentos ni están siempre trastornados»
Manuel Martín Carrasco, doctor especialista en enfermedades psiquiátricas, destaca que el consumo de drogas durante la juventud puede ser un detonmante de esta dolencia, que sufren alrededor de 20.000 vascos
El Correo, , 02-05-2016Manuel Martín Carrasco, director del Instituto de Investigaciones Psiquiátricas de la Fundación María Josefa Recio de Bilbao, reconoce que la esquizofrenia es la enfermedad que se asocia siempre a «la locura». Él lucha por retirar el estigma social que padecen esos enfermos y demanda una mayor inserción laboral para mejorar la calidad de sus vidas.
- ¿Cómo afecta la esquizofrenia en el día a día de los enfermos?
- Cuando la persona está en fase psicótica tiene una distorsión importante de su forma de percibir la realidad. Pero esta situación no siempre es así. En las fases en las que no está dominada por este tipo de síntomas psicóticos –que pueden ser desde delirios hasta alucinaciones– la persona padece una inhibición importante de su voluntad: pierde iniciativa, es apático y tiene tendencia a aislarse, por lo que suelen tener dificultad para relacionarse con los demás.
- ¿Siempre ha existido este recelo o tabú entorno a la enfermedad?
- La esquizofrenia siempre se asocia a la locura y, por lo tanto, sí, existe un tabú, pero no solamente de los enfermos sino también de sus familias. Es muy difícil tener el coraje de reconocer públicamente que uno tiene una enfermedad tan grave y que puede limitar mucho su capacidad para hacer una vida normal. Desgraciadamente, esta enfermedad mental genera un estigma social muy alto.
- ¿Y cómo cree que se podrían derribar esas barreras?
- Hay muchas formas. Una de ellas es combatiendo los estereotipos que hay acerca de la esquizofrenia. Ideas como que todas las personas que tienen esta enfermedad son violentas y que siempre están trastornadas, porque eso no es así.
- Entiendo que no le gustará escuchar en los medios que un crimen ha sido cometido por una persona que sufre esquizofrenia, por ejemplo.
- Es que se les hace un flaco favor. Todos los días se cometen asesinatos por personas no esquizofrénicas y eso no es noticia. En realidad, las personas con enfermedad mental tienen una tasa de delincuencia menor que la población normal. Lo que ocurre es que la enfermedad hace que a veces esos crímenes sean más aparatosos o sean inexplicables. Borrar ese pensamiento en la población sería importantísimo.
- ¿Quitar estos estigmas podría contribuir a que los afectados sufran menos recaídas?
- Sí, efectivamente. Cuando estas personas están correctamente integradas en la sociedad, su evolución siempre es mejor, su calidad de vida mejora y el número de recaídas disminuye.
- Un tratamiento adecuado también será esencial para reducir el número de brotes psicóticos.
- Por supuesto, el tratamiento es una ayuda muy valiosa y fundamental. Pero no solamente el farmacológico. La esquizofrenia precisa de un tratamiento multidisciplinar donde se intenta tocar todas las dimensiones de la persona. Por eso es importante disponer de tratamientos como los que hay ahora.
- ¿Hacia dónde van esos nuevos tratamientos?
- Tradicionalmente, los tratamientos farmacológicos siempre han sido orales; es decir, pastillas que se tomaban a diario. Sin embargo, desde hace unos años disponemos de tratamientos de administración prolongada que consisten en una administración intramuscular. El efecto dura mucho más tiempo, como un mes. Estos tratamientos modernos se toleran mucho mejor y tienen menos efectos secundarios que los tratamientos clásicos. Lógicamente, eso favorece que la persona esté correctamente tratada porque los efectos negativos han provocado muchas veces el rechazo a tomar la medicación.
- ¿Considera entonces que la esquizofrenia es una enfermedad controlada?
- Existe un alto porcentaje de personas que evolucionan bien. De las personas que tienen un primer brote psicótico, un 30% tiene una buena evolución, otro 30% tiene brotes repetidos,y otro 30% evoluciona hacia la cronicidad, donde los síntomas se manifiestan de una forma más o menos constante.
Los primeros brotes
- ¿A qué edad se suelen manifestar esos primeros brotes?
- Es una enfermedad que comienza en épocas tempranas de la vida: entre los 18 y 25 años para los hombres, y un poco más tarde para las mujeres , entre los 22 y los 30 años.
- ¿Y cuántas personas se ven afectadas en el País Vasco?
- La esquizofrenia afecta aproximadamente al 1% de la población adulta, así que se calcula que en Euskadi hay alrededor de 20.000 personas que sufren esta enfermedad.
- ¿Y ellos saben que la padecen?
- Históricamente había personas que sufrían de esquizofrenia sin saberlo, pero hoy en día se sabe. No es una enfermedad que pase precisamente desapercibida.
- ¿Cómo diría que es la atención a los enfermos en la red vasca?
- El País Vasco dispone de una red asistencial muy completa y cuenta con recursos adecuados en cada momento de la evolución de la enfermedad. Con esto no quiero decir que no haya aspectos de mejora, que los hay. Pero en principio considero que tiene un nivel muy bueno.
- ¿Qué mejoraría entonces?
- La integración laboral. Vivimos en una sociedad en la que una persona que no está incorporada al mundo laboral está prácticamente fuera del sistema. Evidentemente tienen una mayor dificultad para conseguirlo, pero hay que hacer un esfuerzo en este sentido para mejorar sus condiciones.
- ¿Se diagnostican más casos ahora que en el pasado?
- No, en el conjunto de la población la incidencia permanece estable. Lo que sí hemos percibido es un aumento de los casos por estar sometidos a situaciones de estrés grave. Por ejemplo, sabemos que ahora hay una incidencia más aumentada en los refugiados o en personas que han sufrido conflictos graves. Es cierto que todos los refugiados que están intentando llegar a Europa tienen un mayor riesgo de padecer esquizofrenia, porque están sometidos a un estrés tremendo. Pero, ojo, nadie puede decir que esta enfermedad no le va a tocar.
- ¿La esquizofrenia puede manifestarse a lo largo de la vida una vez superada la barrera de los 30?
- Es cierto que afecta típicamente a los jóvenes, pero sí, puede manifestarse a lo largo de toda la vida. De hecho, un 20% de los casos aparecen en personas mayores de 45 años.
- ¿El consumo de drogas en la juventud puede ser un detonante para el futuro?
- Sí. El consumo de drogas puede actuar como un desencadenante de la enfermedad. Sobre todo estas nuevas drogas de diseño como los anfetamínicos, la cocaína, o las sustancias psicodélicas como el LSD o los hongos. Todas estas sustancias inciden mucho en la aparición de la esquizofrenia. Sin embargo, otras drogas como el alcohol, la heroína o los opiáceos no parece que tengan una incidencia tan clara.
(Puede haber caducado)