Cleveland tendrá que pagar 6 millones a la familia del niño negro que murió por un disparo de un policía blanco
Tamir Rice, que tenía doce años, fue abatido por los agentes cuando jugaba con una pistola de mentira en un parque
La Voz de Galicia, , 26-04-2016La ciudad de Cleveland, en Ohio, tendrá que pagar seis millones de dólares a la familia de un niño negro de 12 años, Tamir Rice, que fue abatido por un policía blanco en noviembre del 2014 en esa ciudad del norte de Estados Unidos, según un acuerdo alcanzado por las partes ante la justicia federal.
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«La ciudad de Cleveland debe pagar 6.000.000 de dólares para resolver todas las reclamaciones», indicó el mediador del caso, el juez Dan Aaron Polster, en un escrito publicado este lunes. El acuerdo tiene que ser aprobado ahora por un tribunal de sucesiones y tutelas. Según los términos del compromiso alcanzado, la ciudad no admite el cargo de muerte por negligencia presentado por la familia de Tamir Rice contra Cleveland y los dos policías involucrado en el caso.
La sanción que tendrá que abonar la ciudad de Cleveland se hará fraccionada en dos pagos. El primero, de tres millones de dólares, se realizará este año, y el montante restante en el 2017.
Este acuerdo judicial tiene lugar cuatro meses después de que un jurado estadounidense decidiese no enjuiciar al policía Timothy Loehmann que mató a Rice cuando el niño jugaba con una pistola de juguete en un parque. Tras analizar las pruebas aportadas por la investigación y después de considerar que los policías recurrieron a la fuerza letal en un marco legal, el jurado había resuelto el pasado 28 de diciembre «no presentar cargos penales».
El suceso, que conmovió a la opinión pública, tuvo lugar el 22 de noviembre del 2014 y fue filmado por una cámara de videovigilancia que muestra a dos agentes policiales interviniendo en una plaza en Cleveland tras haber sido alertados de la presencia de un joven armado. Uno de los agentes abrió fuego segundos después, matando a Rice de dos balazos en el abdomen.
El caso provocó la indignación de numerosos estadounidenses, que desde hace varias semanas se manifestaban contra la presunta impunidad de policías blancos implicados en la muerte de negros.
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