tiene 26 años

Detenido en Palma de Mallorca un marroquí por su vinculación con el Dáesh

Al parecer, el arrestado  "suponía una clara amenaza para la seguridad nacional"

Deia, EFE, 19-04-2016

El hombre de 26 años y nacionalidad marroquí, detenido en Palma, por su
supuesta vinculación con la organización terrorista Dáesh, permanece en
el interior de su vivienda del barrio de Son Gotleu mientras la policía
registra la casa.

MADRID. Una quincena de policías armados y furgones están apostados ante las puertas del edificio de cinco plantas de la calle Santa Florentina, 53, de la capital de Mallorca, en un operativo que ha comenzado esta madrugada en la capital balear.


Un enjambre de curiosos y una treintena de trabajadores de medios de comunicación también se han colocado en posiciones cercanas a este inmueble acordonado por los agentes de seguridad.


Más de un centenar de vecinos observan desde la calle “expectantes” e “incrédulos” la evolución del registro que los agentes efectúan en la vivienda del supuesto colaborador del Dáesh que se prevé concluirás hacia el mediodía, han señalado fuentes de la investigación.


Algunos vecinos han relato que se han visto sorprendidos hoy por el ruido pasadas las 6 de la mañana cuando la Policía Nacional ha llegado y ha acordonado la calle en el barrio de Son Gotleu, con una gran población de inmigrantes .


El bar Can Bernat, situado en la planta baja del bloque de humildes pisos en los que está la vivienda de los policías registran, es un hervidero de vecinos que realizan comentarios.


El arrestado, según ha informado el Ministerio del Interior, “suponía una clara amenaza para la seguridad nacional” y se servía de las redes sociales para reclutar a activistas seleccionados por él.


Al parecer, el detenido emitía mensajes radicales muy contundentes para captar a combatientes para la Yihad, promoviendo atentados y facilitando el viaje a las zonas de conflicto de Siria e Irak, con el fin de que se integraran en las filas del Estado Islámico (EI), o Dáesh.


Interior señala que, por otro lado, en grupos más reducidos, y ante una audiencia muy seleccionada, el detenido instaba a la comisión de acciones terroristas en territorio español y europeo.


Según las investigaciones, el hombre mantenía estrechos contactos con responsables terroristas radicados en Siria al servicio del Dáesh, quienes se encargaban de facilitar la llegada de nuevos combatientes y de proporcionar las órdenes y los recursos para posibles acciones terroristas en España y otros países del entorno.


La operación, con la que según Interior se ha neutralizado una “amenaza directa”, sigue abierta y está dirigida por el juzgado número 3 de la Audiencia Nacional y la Fiscalía.

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