Los inculpados en el crimen de las maletas borraron su rastro

La Policía Nacional detectó que el piso de Alicante donde se descuartizó al hombre de 48 años se limpió a fondo y sufrió reformas tras los escabrosos hechos

Las Provincias, LUIS CANDELA, 16-04-2016

Los intentos por ocultar el cuerpo del hombre de 48 años descuartizado y lanzado en maletas a las Lagunas de Rabasa han resultado vanos. Los cuatro detenidos por supuestamente perpetrar el crimen, un ruso de 21 años como presunto homicida y su novia y dos jóvenes ecuatorianos por ayudarle a hacer desaparecer el cadáver, limpiaron a fondo el piso donde sucedieron los hechos, según detallaron ayer fuentes próximas a la investigación del caso. La instructora de la causa envió a prisión el jueves al principal sospechoso y dejó en libertad al resto y ayer mismo levantó el secreto de un sumario que ha mantenido durante nueve meses de laboriosas a los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría Provincial.

Los policías pertenecientes la Brigada Provincial de Policía Judicial precisaron del empleo de avanzadas técnicas de identificación forense para lograr determinar quién era la víctima. Tal y como publicó este diario, las piezas dentales resultaron clave en este aspecto. Además, se analizó palmo a palmo la vivienda donde supuestamente se cometió el crimen, perteneciente al principal arrestado. Allí, se detectaron restos de lo que podría haber sido sangre, aunque no se logró determinar su procedencia después de tanto tiempo transcurrido.

Un año ha conseguido permanecer oculto el presunto homicida y sus compinches. Una fuerte discusión con el hombre, que había mantenido una relación con su madre, desembocó en una brutal paliza después de haber pasado la noche juntos e, incluso, haber tomado alguna copa, como apunta la investigación. Los agentes de la UDEV sitúan la riña entre el 25 y el 26 de abril de 2015 , pero está por determinar si fueron motivos económicos o rencillas anteriores el detonante.

El acusado de golpear hasta la muerte a la víctima negó ante la juez los hechos y optó por acusar a una tercera persona, según trascendió de la comparecencia realizada en jueves en presencia de su letrada, María Eugenia Montes. Su novia, una ucraniana de 18 años, y dos hermanos naturales de Ecuador, también declararon, aunque poco de valor ofrecieron para el esclarecimiento definitivo del asunto, según informaron las fuentes consultadas.

Todos ellos se conocían entre sí, pero a la víctima solo el presunto descuartizador. Los acusados de encubrir el crimen, solo de vista. El encarcelado sostuvo que la relación entre ambos era muy buena y que, de hecho, el hombre de 48 años residía en su casa al estar de visita.

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