Acusan al clan de los Morones de cobrar 150 euros al mes a cada puesto de mercadillo
Los ambulantes se sentían coaccionados y no tenían más remedio que pagar para poder trabajar y evitar el destierro
La Voz de Galicia, , 14-04-2016La investigación de la Guardia Civil sobre la actividad del clan de los Morones en mercadillos de la provincia de Pontevedra señala que los vendedores ambulantes eran coaccionados para formar parte de una cooperativa a la que debían de abonar 150 euros mensuales. Supuestamente, estas cantidades eran para afrontar los gastos derivados de las tasas que había que pagar en los ayuntamientos y las altas en la Seguridad Social. Sin embargo, según las denuncias, parte de ese dinero no se dedicaba a estos fines. Comerciantes descubrieron que estaban trabajando sin cotizar a la Seguridad Social a pesar de abonar puntualmente los pagos. De ahí que, entre otros delitos, la Guardia Civil investigue a los once detenidos de la redada del pasado martes en Tomiño, por presuntos ilícitos contra la Seguridad Social y blanqueo de capitales. Las pesquisas señalan que la cooperativa estaba controlada por el clan de los Morones, aunque ellos no eran quienes cobraban el dinero directamente, cuestión que se hacía a través de terceras personas, según manifestaron fuentes cercanas al caso.
Temor a represalias
Mientras tanto, el temor a represalias cunde en el otro bando, el de los gitanos zamoranos, asentados mayoritariamente en el polígono de viviendas de Torneiros, en O Porriño. Ayer tocaba instalar puestos en el mercadillo de Tomiño. Sin embargo, las víctimas de las supuestas extorsiones prefirieron ayer quedarse en casa. Los detenidos podrían quedar libres tras su comparecencia de hoy en los juzgados y hay temor a que busquen ajustes de cuentas.
El detonante fue la oposición de los zamoranos hace dos años a secundar una huelga que había convocado la cooperativa para presionar al Concello de Tui para que reabriera un mercadillo que se celebraba los domingos cerca de la frontera con Portugal. Los gitanos zamoranos se mostraron en contra de secundar esta protesta porque querían trabajar. Desde aquel momento se agudizó la crisis y la cooperativa fue perdiendo fuerza. Los Morones los castigaron con el destierro y solo un acuerdo en la Fiscalía permitió que regresaran meses después.
Sin embargo, la paz duró poco tiempo. Una vez pasadas las elecciones municipales del año pasado, a las que Sinaí Giménez se había presentado como candidato a la alcaldía de Vigo, se produjo una reyerta en el mercadillo de Cangas. Sinaí Giménez prometió que habría sangre y, días después se produjo un tiroteo en una carretera de acceso a Vigo en la que resultó herido de bala un gitano zamorano. Nunca se supo quién fue el responsable de este ataque y el juzgado acabó cerrando el caso.
Fue el origen de un conflicto cuyo último capítulo se produjo el martes con la detención de once personas vinculadas con esta familia, entre ellos Olegario Giménez, conocido como el rey de los gitanos de Galicia, y sus hijos Sinaí, Saúl y Juan Pablo, entre otras personas.
La Guardia Civil llevará a los detenidos para que pasen a disposición judicial en Cangas a primera hora de la mañana de hoy. Los Morones movilizaron ayer a sus familiares para acudir a las dependencias judiciales para mostrar su apoyo a los detenidos. Coacciones, amenazas, blanqueo de capitales, pertenencia a organización criminal y tráfico de drogas son el resto de los delitos que se imputan a los demás detenidos.
También se investigan posibles imputaciones por tenencia ilícita de armas, dado que durante los registros practicados en los domicilios de la parroquia tomiñesa de Amorín aparecieron varias pistolas.
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