Los enfrentamientos echan a cientos de familias de Idomeni
Los refugiados acusan a algunos activistas de difundir rumores sobre la apertura de la frontera macedonia
La Voz de Galicia, , 14-04-2016La família Loubani ha decidido dejar el campamento improvisado de Idomeni. Llevan más de un mes durmiendo en una de las carpas habilitadas con otras 300 personas. Las continuas peleas en el campo de la frontera y el miedo a verse involucrados en una batalla campal contra la policía de Macedonia han precipitado su decisión. Hoy se subirán a uno de los autobuses facilitados por el Gobierno heleno, que llevan escrito en la parte trasera «Crazy Holidays», vacaciones locas.
Desde el inicio de las protestas, los rumores de una apertura de la valla han empujado a cientos de familias a intentar cruzar el puesto fronterizo. Los refugiados denuncian que por las noches reciben pasquines animándolos a manifestarse y asegurando que periodistas y organizaciones internacionales les apoyarán en su intento.
«Siempre pasa por las noches, reparten folletos o van con un altavoz. Yo solo he visto a compañeros refugiados haciéndolo. Lo que pasa es que estamos desesperados y, si así siguen hablando de nosotros, lo seguiremos haciendo porque no queremos caer en el olvido», escribe Hamud adjuntando una fotografía del último papel escrito en árabe que recibió. En la misiva se convoca a todos los refugiados a coger sus mochilas y plantarse en la valla a las 9 de la mañana.
El fenómeno ya se observó con la llamada «marcha de la esperanza». La difusión de un folleto con un mapa dibujado y la afirmación de que las oenegés las acompañarían, provocó que miles de personas arriesgaran la vida cruzando la frontera para luego ser devueltos en medio de la noche y empapados a Idomeni.
Ante las continuas protestas, los militares de Macedonia volvieron a lanzar gases ayer. La policía griega, mientras tanto, intenta identificar a los autores de los rumores dentro del campamento. Quieren impedir que la información salte a las redes sociales y que el resto de refugiados, que viven en los 24 centros repartidos por la geografía helena, acudan también a las convocatorias. Esta es la razón por la que se comprueba la identidad de voluntarios, activistas y periodistas que quieren acceder al campamento. Durante una de las redadas fueron detenidos cinco activistas.
Los enfrentamientos en Idomeni están provocando el efecto contrario al que buscan los refugiados, poder seguir su camino al centro de Europa. Desde el último intento de saltar la valla, que terminó con 300 refugiados atendidos por intoxicación, medio millar de migrantes han abandonado la frontera. «Llega un momento en que uno no puede más. Nosotros escapamos de la guerra en nuestro país. El sonido de los gases nos hace mucho daño. Tenemos que irnos», dice Quasey Loubani.
La campaña de información del Gobierno griego para desalojar a las más de 3.000 personas acampadas en tiendas en el Pireo no está convenciendo a los demandantes de asilo. En menos de dos semanas empieza la temporada turística con el inicio de la Semana Santa ortodoxa y parte de las terminales 1 y 2 están ocupadas por familias enteras que duermen en el suelo. Serán desalojados, según aseguran las autoridades locales.
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