La UE critica a España por no acoger un solo refugiado en este año
El Gobierno de Austria sigue adelante con una barrera en su frontera con Italia pese a las advertencias de Bruselas
La Voz de Galicia, , 13-04-2016El final de la interminable crisis de refugiados ni siquiera empieza a intuirse en Europa. Los flujos migratorios han descendido entre Turquía y Grecia pero el país heleno se enfrenta ahora a otro reto difícil de gestionar. ¿Qué hacer con todos los refugiados varados en su territorio? Superan ya los 52.000 y la solidaridad con la que los líderes europeos se llenaron la boca en el último año no se traduce en hechos. Las reubicaciones avanzan a cuentagotas. Hasta ahora solo se ha logrado redistribuir desde Grecia e Italia hacia el resto de Europa a 1.145 refugiados de los 160.000 previstos y se han reasentado a 5.677 de los 22.000 iniciales.
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Son cifras del último informe de situación de la Comisión Europea. Las conclusiones sacan los colores a los 28. A algunos más que a otros. España tiene el dudoso honor de compartir ránking de países menos solidarios. En lo que va de año no ha acogido a un solo refugiado, en línea con otros socios centroeuropeos como Hungría, Polonia y Eslovaquia, quienes rechazaron ferozmente desde el principio abrir sus puertas. A diferencia de ellos, el Gobierno español siempre se mostró timorato. Tampoco mejora la situación al bucear en las cifras de reubicación. Tan solo 18 asilados llegaron a España procedentes de Italia desde que el programa echó a rodar en septiembre del año pasado. No hay excusas que valgan. Bruselas asegura que unos 35.000 o 40.000 refugiados ubicados temporalmente en Grecia serían admisibles en cualquier país.
«Es inaceptable. Hago un llamamiento a los Estados miembro para que cumplan con sus compromisos de reubicación y reasentamiento para responder a la emergencia humanitaria en Grecia y evitar el deterioro de la situación en Italia», clamó este martes ante la Eurocámara el comisario de Migración, Dimitris Avramopoulos, quien reconoció que el país heleno todavía no ha subsanado todos los problemas de gestión en su frontera externa. Atenas tiene hasta el 26 de abril para demostrar que controla la situación. De lo contrario, Bruselas podría decidir el 12 de mayo suspender Schengen por dos años.
La urgencia por repartir a los refugiados no se ha disipado. Italia sigue recibiendo centenares de migrantes cada día en sus costas. La Comisión trata de mantener el fenómeno en un segundo plano para que no vuelva a cundir el pánico, pero algunos vecinos del país alpino ya están sobre aviso. Austria sigue adelante con la decisión de erigir en su frontera sur con Italia una barrera policial y militar para contener la avalancha de 300.000 migrantes que sus autoridades prevén recibir a lo largo de los próximos meses tras el cierre de la ruta de los Balcanes.
La medida no ha sentado nada bien en Bruselas, donde la Comisión trata de sacar adelante su plan para restablecer la libre circulación interior de forma progresiva. «No les oculto que cada mañana al levantarme me pregunto si seremos capaces de superar esta crisis y evitar un desastre. Construir barreras entre Estados de Schengen no es la solución justa», lamentó ayer Avramopoulos.
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