Rupa Rodríguez y Gentzane Arruabarrena (Oripavi): «Necesitamos mirar hacia nuestras raíces»
Oripavi da a conocer sus proyectos, entre ellos, la repetición del taller 'Mi autobiografía' y crear un grupo de alfabetización de mujeres musulmanas
Diario Vasco, , 12-04-2016El trabajo con las personas inmigrantes ha sido una de las constantes vitales de Oripavi desde su nacimiento como asociación hace siete años. Su festival intercultural, que está a punto de alcanzar la quinta edición, es una de las acciones más visibles, pero no la única. En Legazpi conviven personas de 35 nacionalidades. Hace cuatro años se aproximaron a ellas a través de un muestreo de entrevistas personales, que tenían como fin conocer cuáles son las necesidades de los inmigrantes para sentirse parte de la comunidad. «Desde entonces, ha ido fluyendo todo un río de actividades», señalan Rupa Rodríguez y Gentzane Arruabarrena, quienes nos hablan de los proyectos actuales de Oripavi a este respecto y de otros como ‘Mi autobiografía’, dedicado a recuperar la memoria histórica a través de nuestros mayores.
- En estos momentos desarrollan el taller de ‘Mi autobiografía’ en Urretxu, ¿volverán a repetirlo en Legazpi?
- Sí. Se trata de una actividad basada en que las personas mayores recojan su historia en un libro. El objetivo es poder recuperar la memoria histórica de las generaciones que nos preceden y no solamente eso, para los participantes significa recoger su vida, el relato de su familia, que es también una base para las generaciones futuras. Apreciamos muchísimo esta actividad y nos damos cuenta de cómo la aprecia también la comunidad. El año pasado la hicimos en Legazpi con Buztintegi, ahora la estamos llevando a cabo en Urretxu y en enero de 2017 la iniciaremos nuevamente en Legazpi.
- ¿Cómo está siendo la experiencia?
- Las biografías que escriben las personas mayores son extraordinarias, te hablan de auzolan, de una época en la cual las familias legazpiarras abrían las puertas de sus casas y recogían a familias que venían de fuera, de cómo se ayudaban unos a otros… Uno de los fines de esta acción es recuperar la fuerza y los valores de la comunidad. Necesitamos mirar hacia nuestras raíces. Te das cuenta de que esas generaciones poseen un montón de valores que nos pueden ayudar en muchos aspectos.
- ¿Como por ejemplo?
- Una de las cosas que nosotros miramos con atención es el fuerte movimiento de inmigración registrado entre los años 40 y 80 en el Goierri, un tiempo que marcó unas bases importantes para la integración de las personas. En los 30 – 40 años posteriores hemos vivido un momento de paz entre las guerras mundiales, todos nos hemos acomodado un poco y cada uno miró a lo suyo. Ahora es tiempo de mirar al bien común. En este momento estamos afrontando una gran inmigración global como consecuencia de los manejos económicos, las multinacionales, las guerras… estamos en un contexto en el que necesitamos de esos valores que funcionaron en el pasado, si los rescatamos pueden servir para ver cómo un pueblo como Legazpi supo integrar a muchísima gente de lugares muy diferentes.
- También se encuentran organizando el quinto festival intercultural, ¿cuándo tendrá lugar?
- Lo celebraremos el 1 de octubre. Es una actividad que tiene mucha fuerza. Este año se centrará en generar redes entre las distintas asociaciones locales, estamos abiertos a que cualquier asociación de Urola Garaia pueda participar y desde aquí les animamos a hacerlo.
- Otro de los proyectos importantes de Oripavi será la puesta en marcha de un grupo de alfabetización de mujeres musulmanas, ¿cuándo echará a andar?
- Realizaremos la presentación el próximo 18 de abril, a las 10.00 horas, en Domingo Agirre y será una actividad abierta a todas las mujeres de la comunidad. Enviaremos cartas informativas a las casas y cualquier persona interesada tiene a su disposición el número de teléfono 687527111. El plazo de matriculación se abrirá del 18 al 30 de abril y el curso empezará el 16 de mayo.
- ¿De dónde nace este proyecto?
- Es la continuación del trabajo que venimos realizando durante estos años atrás. Desde el principio, quisimos mirar hacia las comunidades inmigrantes. Una de nuestras primeras acciones fue celebrar un festival de nanas en el cine, al que acudieron personas de diferentes nacionalidades a cantar canciones de cuna, pensamos que todos somos iguales en el sentimiento de ser padres y que en todos los países se cantan nanas a sus bebés. De allí nació el festival intercultural. Al mismo tiempo, miramos hacia las necesidades del inmigrante a la hora de integrarse en la comunidad, no a través de las ayudas administrativas, sino en cuanto al roce y a las relaciones. Realizamos entonces un muestreo de entrevistas a 50 personas de diferentes nacionalidades residentes en Legazpi. La comunidad musulmana que tenemos es muy amplia y la necesidad más fuerte detectada en aquellas entrevistas fue la creación de un grupo de alfabetización no reglada para mujeres árabes, que fuera llevado únicamente por mujeres. El muestreo nos acercó muchísimo a las familias musulmanas y a su realidad, entramos en sus casas y se generó una relación y una confianza muy especiales. Nuestro objetivo es trabajar por la igualdad desde la cercanía y desde el respeto a su cultura, algo muy importante. Una vez conseguida esa confianza es más fácil posibilitar que estas personas acudan a la enseñanza reglada, a talleres de igualdad y a diferentes contextos. Para llegar aquí también hemos desarrollado un proceso de relaciones con entidades del pueblo como el Ayuntamiento, Asuntos Sociales, Uggasa, la Escuela de Empoderamiento de Urola Garaia, la EPA… Hemos tenido la grandísima suerte de generar un vínculo muy estrecho con una mujer árabe, Samira Azzouz, que será la coordinadora del proyecto, la traductora y vínculo entre las familias. Desde la visión sistémica, la interrelación de los sistemas familia y escuela es muy importante, son los dos elementos que forman a las nuevas generaciones y por eso hemos pensado hacerlo dentro de la escuela.
(Puede haber caducado)