Gitanos en pie por la integración
Los niños protagonizan la jornada reivindicativa y de celebración del día internacional del pueblo romaní, que este año denuncia la 'telebasura'
La Verdad, , 09-04-2016El himno romaní ‘Gelem, gelem’ sonó ayer por primera vez en el Ayuntamiento, con motivo de la celebración del Día Internacional del Pueblo Gitano. «Se celebra desde 1971 para pelear por los derechos, denunciar las injusticias e identificarnos como pueblo gitano», explicó Jesús Salmerón, presidente de la delegación murciana de la Fundación Secretariado Gitano. Denunció así mismo la ‘telebasura’ que ofrecen ciertos medios de comunicación «que hablan mal de los gitanos y no ayudan a dar una imagen real», en una clara referencia a un ‘reality – show’ que muestra el día a día de varias familias pertenecientes a conocidos clanes de esta etnia.
Salmerón señaló que la jornada tiene un aspecto reivindicativo «para denunciar los problemas», y otro «para celebrar los avances». Entre estos últimos, resaltó la escolarización de los niños gitanos, que «cada vez es más larga».
El Salón de Plenos acogió a una veintena de niños del colegio El Puntal, que mostraron pancartas reivindicativas confeccionadas por ellos mismos. El alcalde Ballesta ilustró a los alumnos acerca de la llegada a Murcia de Alfonso X el Sabio, que «no hizo distinciones por raza, ideología ni religión y dio derechos a todos los que vivían en la ciudad; judíos, musulmanes y cristianos».
Cinco chicas fueron las encargadas del leer el manifiesto del Día Internacional del Pueblo Gitano. «Es una memoria al rescate de la esperanza, de un pueblo maltratado y perseguido, como en el holocausto nazi», donde murieron 500.000 romaníes, hombres, mujeres y niños, según afirmó Salmerón. «Es momento de hacer balance, mirar a los ojos al presente y compartirlo con solidaridad sin disfrazar la realidad. La ignorancia es causa de los prejuicios que condicionan la mentalidad de muchos», dijo una de las intervinientes. «Hay que comprometerse a superar obstáculos y realizarnos como personas, que se deje atrás el chabolismo y que cada familia tenga una vivienda», defendió otra.
Aranay Montoya, de 16 años, estudia un ciclo de Formación Profesional de Comercio. «Todavía no existe la igualdad que necesitamos cada uno de los gitanos y el racismo sigue en pie, e incluso el machismo», aseguró, dejando entrever que las mujeres en ocasiones se enfrentan también al machismo de la cultura gitana. «Yo en mi familia tengo mi libertad, incluso para cuando quiera casarme y para lo que quiera estudiar, pero sí conozco casos en los que la libertad está más reprimida».
Moisés Becerra, educador social de la fundación, admite que en la educación de los niños gitanos, «donde hay más problemas es en el paso de Primaria a Secundaria. Suele coincidir en el segundo curso de Secundaria, cuando los chicos y chicas gitanos suelen abandonar y más precisamente las chicas». Moisés cuenta con su propia experiencia para contagiar a los pequeños: «Yo siempre he estado bien integrado en clase y he tenido el apoyo de mi familia. Mis padres son analfabetos pero sí que me han dicho que estudie, que el día de mañana lo que me saque va a ser para mí y para tener un mejor futuro».
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