El ejemplo de Mamadou

El cooperante y escritor senegalés recomendó que lo primero que hay que hacer al llegar a un país desconocido «es integrarse socialmente, hacer amigos, aprender un oficio, buscar trabajo y no olvidar tu tierra»

La Verdad, Jorge García Badía, 05-04-2016

«Ninguna persona es ilegal, la gente tiene derecho a moverse». De esa premisa parte el concepto de migración del cooperante y escritor senegalés Mamadou Dia, que hasta el próximo 29 de abril visitará quince ciudades españolas para impartir veintiocho conferencias sobre los flujos migratorios y la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con los inmigrantes, entre otros asuntos. La primera charla la impartió ayer en la sede de Cáritas en la pedanía murciana de Espinardo, donde recomendó a los asistentes que lo primero que hay que hacer al llegar a un país que resulta desconocido «es integrarse socialmente, hacer amigos, aprender un oficio, buscar trabajo y no olvidar tu tierra».

Mamadou no solo predica, también da ejemplo, puesto que este senegalés llegó a España en 2006 y tras haber residido seis años en Monteagudo, regresó a Senegal en 2012, para colaborar en la creación de la ONG Hahatay, sonrisas de Gandiol. «Primero hay que crecer personalmente y luego regresar a tu país». Y en su caso lo hizo con el proyecto de cooperación de la ONG entre Senegal y España y dos libros bajo el brazo. En el primero, ‘3052. Persiguiendo un sueño’, relata el viaje en el que estuvo a punto de perder la vida para arribar a La Gomera desde la costa africana a bordo de un cayuco. De esa «odisea» dio cuenta en la charla de ayer. «Tengo que hablar de mi experiencia como inmigrante y de las dificultades que pasé porque la gente no entiende que estos viajes no se hacen por placer».

Mamadou ejemplificó que estas situaciones ya no son ajenas en España fruto de la crisis económica. «La juventud española está marchándose fuera, a países como Inglaterra, y esa dura situación ya la hemos vivido nosotros. Compartimos una realidad», dijo. En su segundo libro, ‘A las 15.00’, para escribirlo se inspiró en la detención que sufrió en Madrid, en marzo de 2015. «Estaba esperando a un amigo de Murcia para comer en un restaurante senegalés, antes de coger un tren a Galicia que salía a las 3 de la tarde».

Cerca del restaurante había unos policías nacionales pidiendo unos papeles a unos inmigrantes. «Cuando me vieron, se vinieron hacia mí, me pegaron y me llevaron directamente a la comisaría. No me dieron ninguna explicación, permanecí detenido 24 horas sin poder llamar a mi familia». Esos hechos serán juzgados próximamente, porque Mamadou denunció a los agentes por la supuesta agresión y estos a él por presuntos insultos y por grabarles con el teléfono mientras trabajaban. «Es importante que las fuerzas del orden respeten los derechos humanos», expuso en la charla aludiendo al incidente de Madrid.

A por el centro cultural

«La gente tiene derecho a moverse», añadió, sin olvidarse del éxodo que se está viviendo en Siria. «Todo el mundo sabe que esa guerra estalló por el petróleo y ahora les echamos de su tierra y no les acogen en la Unión Europea. Se está sembrando el miedo entre la gente para que no los acojan». Mamadou lamentó que con los sirios «se está viviendo una falta de dignidad humana». La próxima conferencia la impartirá el jueves, en la Universidad de Granada. La última será en el País Vasco, el 29 de abril.

Durante su ‘tournée’ por España está acercando la labor de la ONG Hahatay en Gandiol, un pueblo del noroeste de Senegal formado por unas 30 aldeas. «Trato de lograr fondos». Y una vez más vuelve a predicar con el ejemplo, ya que no solo busca donativos, también está destinando un porcentaje de las ventas de sus libros a la ONG. Las publicaciones se pueden comprar en www.hahatay.org. «La última iniciativa es la construcción de un centro cultural para niños».

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