La campaña que impulsa el 'Brexit' alarma sobre los criminales del resto de Europa

El sector más moderado que apoya la salida de Reino Unido publica una lista con 50 delincuentes procedentes de otros países comunitarios

Diario Sur, ÍÑIGO GURRUCHAGA , 30-03-2016

Desde Judith Defour, que en la primera mitad del siglo XVIII estranguló a su hija para robarle el abrigo y así comprar ginebra, hasta el doctor Harold Shipman, que a finales del XX inyectó sobredosis letales de morfina a más de doscientos pacientes, hay una rica tradición de crímenes perpetrados por británicos que los euroescépticos quieren preservar incorrupta. Lo demostraron ayer, publicando una lista de 50 criminales que entraron en Reino Unido procedentes del resto de la Unión Europea.

Son polacos, lituanos, letonios, checos… con la adición de Abdelhamid Abaaoud, belga nacido en una familia marroquí, que murió tras los atentados de París y había sido señalado en la BBC, la pasada semana, como el creador de la red europea de yihadistas vinculados al Estado Islámico (EI). Abaaoud, según la relación de los más buscados publicada por los euroescépticos, entró una vez en Reino Unido por Dover.

La información no dice ni qué hizo ni por dónde salió, y en el resto de los casos se afirma brevemente que estos autores de delitos horrendos o grotescos – asesinatos gratuitos de ancianos, violaciones y asesinatos de niñas, o entrar en una tienda de juguetes con un bate de béisbol, desnudarse, intentar llevarse a un niño de seis años y golpear con el bate a su abuela – entraron en territorio británico sin que las autoridades detectasen que ya tenían historial delictivo en sus países de origen.

Uno de los directivos del grupo que ha publicado la lista es Michael Gove, que es ministro de Justicia en el Gobierno de David Cameron. ‘Vote Leave’ (Vota por la marcha) es el grupo moderado de los dos que existen en el campo del ‘out’. El otro, ‘Grassroots Out’, colectivo de base por la marcha, incluye a Nigel Farage y asuntos hasta ahora más nítidamente xenófobos. Matthew Elliot, de ‘Vote Leave’, dijo que «pertenecer a la UE significa que hemos perdido el control de nuestras fronteras y no podemos evitar que peligrosos criminales se paseen por Reino Unido».

Unidad aduanera

La coordinación y el acceso a las bases de datos de las fuerzas de seguridad de la Unión Europea es un proceso gradual que está mejorando la información común disponible para las policías, en particular las de los países que pertenecen a Schengen. El Reino Unido se excluyó de la unidad aduanera, por lo que tiene acceso a bases de datos más limitadas. Estados con sistemas informáticos más atrasados tienen más dificultades para compartir los datos y ralentizan el proceso.

El Gobierno británico dispone en cualquier caso de medios para impedir la entrada o para expulsar de su territorio a personas sospechosas o con historial delictivo. Ayer, el Ministerio británico de Interior daba una cifra de unos 6.000 ciudadanos de la UE a los que se habría negado la entrada en Reino Unido desde 2010. Existe también el mecanismo de expulsión ejecutiva por el Gobierno para el caso de los ya residentes.

Los euroescépticos también expresan quejas frecuentes sobre la Orden Europea de Detención (OED), una iniciativa de la UE para acelerar las extradiciones. Cuando el Gobierno encargó al juez Scott Baker que revisara su funcionamiento, se detectaron algunos fallos menores, como un uso excesivo de las OED, particularmente por los tribunales de Polonia, para delitos de menos importancia. De 2009 a 2013, los tribunales británicos vieron más órdenes de Polonia, 3.090, que la suma de todos los demás países de la UE, 2.094.

Años para una extradición

Renunciar a la OED y volver al sistema anterior en el que se podían tardar años en lograr una extradición, supondría un contratiempo para la persecución por los tribunales británicos de autores de crímenes en su territorio que residen en otros países europeos. Entre 2009 y 2013, Reino Unido pidió 573 extradiciones a otros tribunales de la UE, el segundo país por detrás de Polonia. Reclamó a los autoridades españolas 142 arrestos y entregas; logró 130 extradiciones. España pidió a Gran Bretaña 85 extradiciones (se fallaron 56 entregas).

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