La asociación Malen Etxea reivindica unos derechos justos para las trabajadoras del hogar

Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, exigen unas condiciones equiparadas a las de todas las empleadas

Diario Vasco, SARA UTRERA, 30-03-2016

En 1988, la Confederación Latinoamericana y el Caribe de trabajadoras del hogar, designó al 30 de marzo como el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, «no como una fecha para celebrar, sino para reivindicar nuestros derechos laborales y el reconocimiento del trabajo que realizamos las trabajadoras del hogar a lo largo y ancho de todo el mundo», han explicado Jessica Guzman y Silvia Carrizo, miembros de la asociación de mujeres inmigrantes Malen Etxea, en un comunicado con motivo de dicha conmemoración.

Desde la asociación, quieren aprovechar esta fecha para recordar que históricamente, el trabajo doméstico estuvo vinculado a la servidumbre, definido por clase y posición social, origen étnico y género, «situación que se mantiene hasta la actualidad. A diferencia de la esclavitud del siglo XVIII , hoy las ‘sirvientas’ cobran un salario, pero las condiciones en que trabajan son la esclavitud del Siglo XXI», expresan.

La semana pasada, las socias de Malen Etxea se reunieron en Zumaia para analizar la situación de las trabajadoras en Gipuzkoa, y señalan que las conclusiones son «preocupantes y dolorosas, porque hay un retroceso notable de los derechos de las trabajadoras de hogar, que tiene que ver con un salario promedio un 40% más bajo del mínimo que establece la ley para las trabajadoras internas; el no reconocimiento de 14 pagas anuales; el incumplimiento del pago patronal de la Seguridad Social, descontando a la trabajadora el 100% de la contribución, y el no reconocimiento de los días festivos».

Asimismo, denuncian el incumplimiento de las horas de descanso dentro del hogar: «existen trabajadoras que no descansan por las noches, pernoctando en su trabajo los siete días de la semana, lo que provoca consecuencias a la salud física y mental; aumento de trabajo y responsabilidades que no fueron pactadas y no se reconocen en el salario, como por ejemplo el cuidado de nietos; hijos que regresan al hogar de los padres, etc.; exigencias de limpieza y atención de las personas en situaciones que ponen en riesgo la salud y la vida, como por ejemplo trabajar sin grúa o sin guantes».

Iguales al resto

De este modo, hoy, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Trabajadora del Hogar, desde las socias de Malen Etxea quieren marcar sus reivindicaciones.

En el marco general: exigir la Ratificación del Convenio 189 de la OIT; los derechos laborales iguales al resto de las trabajadoras, como el derecho al subsidio de desempleo. Mientras que en el marco contractual reivindican: el reconocimiento mínimo de 1.200 euros para las trabajadoras de hogar internas; 14 pagas anuales, reconocimiento de los días festivos y de descanso laboral; empadronamiento; atención y prevención de la salud física y mental de las trabajadoras cuidadoras; respeto y buen trato.

Por otro lado, en el marco político y social, denuncian la falta de políticas públicas de atención a la dependencia y «la escasa implicación de los hombres en el trabajo reproductivo. Las tensiones de género no resueltas están siendo abordadas mediante la transferencia de desigualdades de género y etnia entre mujeres», indican.

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