Desde la Avenida de Tolosa
La letra pequeña
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 23-03-2016El informe presentado el lunes por la consejera Estefanía Beltrán de Heredia en su comparecencia ante la Comisión de Seguridad del Parlamento Vasco evidenciaba un descenso en la CAV de infracciones penales a lo largo de 2015, contabilizando la menor tasa de delitos de la última década. Pero, si se relee cuidadosamente la reseña aparece en la letra pequeña un tema inquietante de bastante gravedad. El aumento en un 50% de los delitos de odio con respecto al año anterior en Euskadi. Por delito de odio se entiende todas aquellas infracciones penales dirigidas contra una persona o grupo de personas, o contra sus bienes, a causa de la intolerancia del que delinque hacia la raza, el origen étnico, la religión, la ideología, la orientación sexual u otra cualquier característica de la persona o grupo. Engloba a delitos de racismo, xenofobia, antisemitismo, islamofobia, antigitanismo, homofobia o cualquier otra forma de intolerancia. Según los datos aportados por la consejera de Seguridad, en 2015 se produjeron en la CAV un total de 184 delitos de odio, aunque según los especialistas del Informe Roxen generalmente sólo se denuncia un 20% del número real de delitos de este tipo. También es cierto, como comentaba Beltrán de Heredia, que en la actualidad hay una mayor coincienciación de la sociedad vasca, que formulan un mayor número de denuncias. Pero ni ese razonamiento es suficiente, ni que la CAV sea una de las Comunidades Autónomas menos aquejadas por semejante lacra, puede realmente tranquilizarnos. La xenofobia y otras fobias semejantes, son un fenómeno creciente y alarmante en Europa, que ha buscado argumentos en la llegada de refugiados o en la gravedad de los atentados yihadistas. Es una tendencia preocupante capaz de ganar elecciones y ocupar gobiernos. Estos días se han producido en Madrid, Barcelona y Roma, casos de aporofobia, en los que hinchas de algunos equipos de fútbol han vejado y despreciado a mendigas que pedían limosna. Una escena ruín, denunciada en las redes sociales.
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