«Han venido furgonetas llenas de ayuda»
Aunque la recogida ya finalizó, continúan llegando artículos de primera necesidad al local de CARE
Diario Vasco, , 23-03-2016La ayuda solidaria con los refugiados sirios está siendo tan amplia que desde todos los puntos de la geografía vasca siguen llegando alimentos al local del Comité de Ayuda a las Personas Refugiadas de Eibar (CARE), en la calle Bittor Sarasketa. Kilos y más kilos de diferentes productos se están recogiendo en los últimos días, procedentes de iniciativas individuales o grupales.
En Eibar se procedió al cierre de esta campaña el pasado jueves, día 17. No obstante, donantes anónimos llegados a la ciudad armera quieren aportar su ayuda al no promoverse campañas específicas como la organizada por CARE, demandando artículos de primera necesidad que después llegarán directamente a Siria.
El eco de la campaña eibarresa ha transcendido por diferentes vías, con lo que no se está rechazando ninguna aportación que llega desde las capitales vascas o de otros municipios más pequeños, siempre y cuando se trate de artículos de primera necesidad.
A ello se le une que CARE ha logrado la cesión de un local más amplio, de 1.200 metros cuadrados, en Bittor Sarasketa, antes utilizado como concesionario de Fiat, para depositar todos los productos que inicialmente se recogieron en Jardines de Argatxa, número 5.
Gracias al trabajo desarrollado por los miembros de la brigada municipal de obras se consiguió llevar los cerca de 1.500 kilos de productos desde el local de Argatxa a Bittor Sarasketa, donde ahora hay muchos más kilos.
«Furgonetas enteras»
Después de unos días de espera para que todo el material quedara fijado sobre sus correspondientes palés, están preparados para que desde todos los puntos de Euskadi se reciba más ayuda. Un ejemplo lo han protagonizado Alicia y Jaime, de una ortopedia de Vitoria, que han entregado en Eibar 260 portabebés. «Nos han venido furgonetas enteras desde Donostia, Bilbao, Portugalete y desde muchos pueblos más, con material nuevo, y está prevista la llegada de más grupos de ciudadanos que sin ningún tipo de organización se han encargado de recoger productos en sus asociaciones, barrios, tiendas…», señalaban Conchi Vila y Arantza Quintana, dos de las voluntarias que se encontraban ayer clasificando esta ayuda humanitaria.
También ha sido emotiva la llegada de una pareja desde Getxo, que ha venido a Eibar para realizar labores de clasificación y colocación de los productos en los palés. «No les dejaron ir a Lesbos, y han preferido estar unos días con nosotras ayudando», dijo Villa.
En el amplio local de Bittor Sarasketa se nota la ilusión por el numeroso material recibido – sanitario, hospitalario, de higiene, pañales, compresas, mantas, sacos de dormir, tiendas de campaña, alimentación infantil, leche en polvo, material escolar y juguetes – y que han aportado los eibarreses, más un amplio conjunto de ciudadanos de otros municipios. No se admiten, de momento, ropa y calzado. Esta ingente ayuda ha originado también que los voluntarios eibarreses demandaran contar con más palés, cajas, precintos…
«Para la próxima semana»
De momento, los organizadores de la recogida están a la espera que Fundación Seur se haga cargo de toda la recogida, para que en coordinación con la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio (AAP), se transporte toda esta partida de artículos a Madrid y después a Siria. «Esperamos que para la próxima semana vengan los camiones de Seur para llevarse todo. No sabemos si se lo llevarán al puerto de Valencia o irán desde Alemania, pero todo esto tiene que salir ya. Lo necesitan», expresaba Quintana. Al mismo tiempo, desde CARE se indica que «damos las gracias a todas las personas que de una u otra forma están colaborando y aportando esta enorme cantidad de género».
Después de Semana Santa está prevista la puesta en marcha de una segunda campaña de apoyo a los refugiados. Estas campañas de recogida parten ahora con el condicionante de que el Gobierno griego está expulsando a diferentes ONG y voluntarios de los campos de refugiados de Lesbos. A ello se le unen los efectos colaterales del acuerdo UE – Turquía. «Nos han obligado a salir con prisas y sin avisar. Ni siquiera hemos podido recoger nuestras instalaciones», señalan los voluntarios.
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