El Gobierno realizó devoluciones colectivas ayer en Melilla tras oponerse a ellas en Bruselas

El Diario, , 21-03-2016

Ayer en Melilla también hubo “devoluciones ilegales”…. Los poderes arrastran el foco de interés para despistarnos. pic.twitter.com/88jQLSwy9u

Pero las devoluciones sumarias continúan en Melilla. El grupo de migrantes ha sido "rechazado" de forma inmediata. Cuando los jóvenes subsaharianos han descendido de la alambrada interior (la más cercana a Melilla), han pisado suelo español y han sido trasladados por los agentes de la Guardia Civil a una de las puertas situadas en la valla. Entonces, han sido entregados de nuevo a las autoridades marroquíes. Se desconoce si entre las personas expulsadas había solicitantes de asilo, porque no se les permitió el acceso a la protección internacional, algo contrario al Derecho Internacional.

Por tanto, no se realizó el estudio individualizado de cada caso, como obliga la Convención de Ginebra, y defendía también hace escasos días José Manuel García – Margallo: “Cada ser humano que llega con una necesidad tan apremiante tiene derecho a presentar una solicitud individual y que ésta se estudie, se resuelva y se pueda recurrir”. 

Se les devolvió a Marruecos, un Estado que, según han documentado Human Rights Watch y Amnistía Internacional, vulnera de forma constante los derechos humanos de los migrantes subsaharianos, sobre todo de los que viven en el norte, cerca de la frontera con España. No cumple, según ambas ONG, las “condiciones de dignidad humanas” recordadas por el ministro español en funciones en relación a Turquía: "Y si se le manda a otro lado hay que estar seguros de que el país al que se le manda le protege en condiciones que la dignidad humana requiere".

Es el intento de salto más numeroso desde hace meses. El último, en el que participaron unas treinta personas, ocurrió el 29 de febrero, apenas un par de días después de que un grupo de una docena fuese también rechazado. Antes, el 18 de febrero, fueron 150 personas quienes lo intentaron.

En aquella ocasión, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) emitió una nota en la que denunciaba la devolución “en caliente” de diez de las personas que se encaramaron a la valla. En la nota insistía en que estas expulsiones no respetaban la legislación internacional de derechos humanos, como establece la normativa aprobada en marzo a la que se aferra el Ejecutivo para defender estas prácticas.

Los intentos de entrada se han reducido mucho en los últimos meses. La Guardia Civil asegura que el método de entrada a Melilla más habitual es ahora el doble fondo en los vehículos, que acumula hasta marzo el 40% de las entradas registradas por esta vía en todo 2015. Cerca de 150 personas han entrado en la ciudad autónoma camufladas en los vehículos, que a veces transportan hasta tres personas. Según la Guardia Civil, cada uno abona unos 4.000 euros por que le transporten hasta el lado español de la frontera.

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