Alemania y xenofobia
La Vanguardia, , 16-03-2016En Alemania han despertado al monstruo de la xenofobia. Y lo ha conseguido ese nuevo partido político, la AfD (Alternativa para Alemania), que ha logrado unos magníficos (depende para quién) resultados en tres länder.
La AfD ha utilizado hábilmente el populismo, nada nuevo en este mundo. Le Pen, Iglesias y más recientemente Trump son ejemplos actuales de los rápidos beneficios que aporta el populismo –que no es en sí mismo una ideología, sino una palanca con la que se hace emerger los más deplorables instintos humanos, entre los que destacan la codicia, la envidia y el odio a todo lo diferente–. El populismo no sólo es una tendencia que pretende atraer a las clases populares, es mucho más diabólico: embauca a ricos y pobres por igual, pues no trata de unir a las personas para crear a través de las ideas que comparten, sino para destruir a un inventado y supuesto enemigo común al que identifican como el causante de todos sus males.
Mamá Merkel también utilizó otra palanca tan peligrosa como el populismo: el buenismo, al proclamar que estaban a favor de que llegasen cuantos más refugiados, mejor.
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