Trump arrasa en Florida y Marco Rubio renuncia
El magnate se destaca en las primarias republicanas «a pesar del récord gastado en anuncios negativos y falsos»
El Mundo, , 16-03-2016Donald Trump se impuso ayer por goleada en Florida, el estado en el que el senador Marco Rubio, la última esperanza del aparato del Partido Republicano, había depositado sus últimas opciones. Con el 70% del voto escrutado, la única duda era si el empresario inmobiliario y de los casinos y estrella de reality shows iba a ganar a Rubio por más o menos de 20 puntos porcentuales. Anoche, al senador de origen cubano sólo le quedaba retirarse de la carrera presidencial y así lo anunció. Eso sí: al menos, el joven senador, de 44 años, parecía que iba a evitar la humillación de quedar tercero en casa, ya que parecía extremadamente improbable que otro de sus rivales, el senador por Texas Ted Cruz, no lograra arrebatarle la segunda plaza.
La victoria de Trump allana considerablemente el camino hacia la nominación del empresario. Con su triunfo, Trump sumaba 99 delegados más a los 570 con los que contaba, con lo que ya tiene más de la mitad de los 1.237 necesarios para conseguir la nominación. No solo eso, Rubio queda liquidado en estas elecciones y, tras su fracaso sin paliativos, no va a tener más remedio que centrarse en la defensa de su escaño del Senado, que se juega en las elecciones de noviembre, en las que él esperaba competir por la Casa Blanca.
Los datos de los demás estados que votaban ayer también parecían en general favorables a Trump. En Carolina del Norte el empresario contaba con una ventaja de unos cinco puntos con el 21% escrutado, y los sondeos le daban favorito en Illinois. En Missouri, sin embargo, Trump iba segundo, tras el conservador Ted Cruz. Y Ohio parecía que iba a caer en manos de su gobernador, el centrista John Kasich, en la que sería su primera victoria en las primarias.
Así pues, la nominación republicana queda entre dos: el populista Trump y el ultraconservador Cruz, con el primero como claro favorito. Ni en el caso de que Kasich ganara todos y absolutamente los delegados que están en juego en lo que queda de primarias, podría ganar. Es un resultado catastrófico para los líderes y donantes republicanos, que no quieren ni a Trump ni a Cruz bajo ningún concepto.
Por el lado demócrata, la candidata del establishment, Hillary Clinton, parecía destinada a ganar. En Florida, la ex secretaria de Estado había triturado al candidato de la izquierda demócrata, Bernie Sanders, por unos abrumadores 30 puntos porcentuales, y en Carolina del Norte también parecía destinada a ganar, aunque de manera más ajustada, al igual que en Ohio. Pero los sondeos en Illinois daban un empate técnico entre ella y Sanders.
Rubio acabó así su sueño presidencial en Miami, prácticamente el único condado de toda Florida en el que ganó. El resto fue para Trump. En particular, el norte del estado. Es una zona con una enorme presencia militar –en Tampa está la base de McDill, en la que está la sede del Comando Central de EEUU, que se ocupa de las guerras en Oriente Medio– y una buena dosis de contradicciones culturales.
Es una región muy religiosa, con gran predominio de evangélicos, y, al mismo tiempo, con ciudades como la propia Tampa, que tiene fama de ser una de las ciudades de EEUU con el mayor número de clubs de striptease, además de ser el escenario de la principal exposición del país dedicada al fetichismo sexual, la muy adecuadamente denominada Fetish Con.
Megaiglesias–en las que los evangélicos celebran ceremonias a las que acuden miles de personas los domingos y que ofrecen desde cursos de cocina hasta clubes de solteros para ligar– y bases militares, al lado de clubs de striptease son el tipo de contradicción cultural que Dios ha puesto sobre la Tierra para que Donald Trump gane estas primarias. Éste es el paisaje social del Norte de Florida, que continúa hacia el Oeste, donde ese estado se cuela bajo Georgia y Alabama, y al Este de Mississippi. Allí también está una zona turística conocida como la Riviera Paleta (Redneck Riviera), en torno a las ciudades de Pensacola (que también tiene su base militar) y Panamá City.
En Estados Unidos, redneck (literalmente «cuello rojo») es una palabra que solo se aplica a los blancos pobres de zonas rurales, y que, aunque es derogatoria, es a menudo empleada por éstos para definirse a sí mismo con un cierto tono de desafío. Ésa es la gente que vota por Trump. Gente con pocos estudios y que tienen unos salarios reales inferiores a los que recibían hace 50 años. Y a los que Trump, gracias a los sedimentos de cinco décadas de cuidadosa propaganda electoral republicana, ha convencido de que sus problemas económicos se deben a lo que en EEUU se califica como «esa gente»: una forma sutil de hablar de los negros y de los hispanos.
«¿Si me considero una paleta? Sin duda. Desde luego, vote por quién vote va a ser por alguien que me libre de ese tipo bailando rap en televisión. Prefiero ser una pelada que alguien que se codea con gente que hace música de delincuentes», razonaba una escandalizada Terry, en una conversación telefónica con EL MUNDO, ayer. Terry, de 58 años, acabó votando por Trump, tras haber apoyado a Cruz hasta casi el último minuto, y su enfado con Obama se debía a un vídeo grabado en la Casa Blanca en el que el presidente sale junto al músico Lin-Manuel Miranda, que improvisaba un rap dedicado al presidente. Desde luego, con ese tipo de mensaje, Obama no va a ayudar a los demócratas del Norte de Florida. Para lograrlo, tendría que invitar a un grupo de country a actuar en su residencia.
El presidente, precisamente, había lanzado ayer un mensaje para tratar de elevar el tono de la campaña. Obama lamentó «el tono vulgar y destinado a generar divisiones» de los candidatos presidenciales, en un ataque, indirecto pero muy claro, a Trump, aunque tampoco Marco Rubio ha contribuido a elevar el nivel intelectual del debate político con sus insinuaciones acerca de las dimensiones del miembro viril del empresario (vigorosamente negadas por éste) o la posible incontinencia urinaria del líder en la carrera republicana.
VIAJES Y TRANSACCIONES CON CUBA
Relajar el embargo. Estados Unidos emitió ayer nuevas normas para relajar el embargo a Cuba, entre ellas una que permitirá un aumento exponencial de los viajes de estadounidenses a la isla, aunque el turismo sigue prohibido sobre el papel, y otra para que ciudadanos e instituciones cubanas puedan hacer transacciones en dólares.
Histórica visita de Barack Obama. Las nuevas reglas, emitidas por los departamentos del Tesoro y Comercio y que entrarán en vigor a partir de hoy, llegan en vísperas de que Obama realice una visita histórica a Cuba desde el próximo domingo, la primera de un mandatario estadounidense en ejercicio en casi nueve décadas.
Promover los intereses de EEUU. El objetivo de Obama con estas medidas y, en general, con el cambio de política hacia Cuba «es simple: mejorar las vidas de los cubanos y promover los intereses de Estados Unidos», destacó en un comunicado el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.
(Puede haber caducado)