Bruselas retuerce el acuerdo con Turquía para que las expulsiones se ajusten a la ley

El texto en sus actuales términos no cumple con los compromisos de la Unión Europea de derechos humanos

La Voz de Galicia, CRISTINA PORTEIRO bruselas / corresponsa, 16-03-2016

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¿Es legal o no es legal? Es la pregunta que ha rondado por los pasillos de la Comisión a lo largo de la última semana, desde que los líderes europeos anunciaron la semana pasada su intención de rubricar un acuerdo con Turquía para expulsar de forma colectiva e inmediata a todos los migrantes irregulares desde las islas griegas al país vecino. Con el paso de los días se constató lo que desde el primer momento advirtieron organizaciones humanitarias y hasta la ONU, que el texto en sus actuales términos no cumple con los compromisos de la UE en materia de derechos humanos. Bruselas ha trabajado a contrarreloj para tratar de encontrar un acomodo legal al controvertido acuerdo. La fórmula mágica se presentará hoy.

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¿Se incluirán las deportaciones masivas?
No. Fuentes comunitarias aseguran que se se rectificará la posición inicial. La legislación europea e internacional exige que las demandas de asilo se tramiten en el país de llegada, en este caso Grecia, y de forma individualizada. La Comisión, no obstante, quiere que la tramitación no se alargue más de dos días. El problema es que se puede dilatar semanas si el individuo presenta recurso contra su expulsión y exige el apoyo de un abogado de oficio para alegar que su deportación a Turquía supone un peligro porque no es un país seguro.

¿Es Turquía segura?
Bruselas quiere que lo sea para poder devolver a todos los refugiados. Pero del deseo al hecho hay un trecho y en la práctica esto no ocurre. Aunque Ankara ratificó el Convenio de Ginebra de Refugiados y el Protocolo sobre el Estatuto del Refugiado, se reservó el derecho de otorgar ese estatuto solo a los «refugiados» europeos. El resto de asilados no disponen de la misma protección. Hay refugiados de primera y de segunda. Así, un kurdo puede alegar que su vida corre peligro en Turquía porque su Gobierno persigue a esta minoría. Bruselas intentará hoy puentear Ginebra proponiendo la firma de un compromiso paralelo para que Ankara extienda la protección a todos.

¿Se dará luz verde al acuerdo?
Es lo que negociarán jueves y viernes los 28. Hay dos cuestiones espinosas. Una son las concesiones que debe hacer la UE: la liberalización de visados turcos y el proceso de adhesión del país. Chipre rechaza de forma explícita apoyar el plan si Turquía no se retira de la parte norte de la isla. «No tenemos intención de consentir la apertura de ningún capítulo si antes Turquía no cumple sus obligaciones», aseguró el presidente chipriota tras recibir en Nicosia al presidente del Consejo, Donald Tusk. El polaco reconoció que el acuerdo debe ser «reequilibrado» y trató de vencer el recelo chipriota asegurando que exigirá al presidente turco que cumpla «la misma condicionalidad estricta» de siempre antes de avanzar en el proceso de adhesión.

¿Qué ha sido del nuevo sistema de asilo?
La Comisión aplaza al 6 de abril su propuesta para cambiar el actual y obsoleto sistema de asilo de Dublín por el que cada migrante que alcanza la UE debe registrarse en el país de llegada. Este esquema añadió una enorme presión a países como Italia y Grecia, en primera línea. La nueva hoja de ruta pretende equilibrar los esfuerzos en una UE en la que algunos socios se resisten a colaborar.

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