no da ningún tipo de explicación
El acusado del crimen de Irun no aclara la presencia de su ADN en el cuchillo
Deia, , 01-03-2016El acusado de matar a un ciudadano camerunés de dos puñaladas durante la
celebración de los Carnavales de 2014 en Irun no ha dado hoy
explicación alguna sobre la presencia de su ADN en el mango del
cuchillo presuntamente usado en el crimen, al ser preguntado sobre este
extremo por el fiscal.
DONOSTIA. La declaración del encausado, un hombre de nacionalidad dominicana que fue detenido en Francia tras el apuñalamiento, ha centrado esta mañana la segunda sesión del juicio que se celebrará a lo largo de esta semana en la Audiencia de Gipuzkoa, después de que la jornada de ayer concluyera con la elección del jurado y los alegatos previos del fiscal y del abogado de la defensa ante los miembros del tribunal.
Los hechos enjuiciados, por los que el procesado se enfrenta a una petición de 17 años de prisión por parte de la Fiscalía, sucedieron la madrugada del 2 de marzo de 2014, en una zona de ocio nocturno de la localidad fronteriza próxima al paseo Colón, donde el ciudadano camerunés, de 24 años, fue acuchillado durante una reyerta en la que participaron varios compatriotas suyos y otras personas de origen latino.
En su declaración de esta mañana, el procesado, que por entonces tenía 29 años, ha explicado que aquella madrugada se encontraba en un bar de la zona cuando, sobre las 4.00 horas, una persona le advirtió de que una amiga suya se había visto envuelta en una pelea.
El inculpado ha precisado no obstante que, para cuando él llegó al lugar, la situación ya se había “calmado” y, cuando se dirigió a su amiga para preguntarle qué había sucedido, tres hombres de origen africano se abalanzaron sobre él y comenzaron a golpearle por lo que se defendió, empleando únicamente las manos, ya que no portaba ningún arma ni cuchillo.
Cuando todos los participantes en la reyerta se “despegaron”, los africanos “se quedaron hablando”, según ha dicho el encausado, mientras que él se fue adonde un amigo, porque el bar ya había cerrado, y posteriormente se dirigió a su casa, donde durmió un rato y al día siguiente hizo vida normal, porque nadie se puso en contacto con él para contarle que había un fallecido.
Posteriormente, se marchó a Francia aunque, como se desprende de su testimonio, no lo hizo huyendo de la justicia sino que era una decisión que ya había tomado previamente porque pretendía encontrar trabajo en el país vecino, donde fue detenido después por la Policía en casa de un amigo.
Además de preguntarle sin éxito sobre la presencia de su adn en el filo del cuchillo presuntamente usado en el crimen, en otro momento del interrogatorio, el fiscal ha interrogado al acusado por la presencia manchas de sangre de la víctima en los pantalones que llevaba aquel día, a lo que el procesado ha dicho desconocer “de dónde proceden”.
El abogado del acusado, ha dirigido el sentido de sus preguntas a intentar acreditar que la riña que se produjo aquella madrugada fue “tumultuaria”, lo que dejaría abierta la posibilidad de que cualquier otra persona distinta a su cliente fuera la autora de las puñaladas.
Asimismo, el defensor ha explorado la posibilidad de conseguir una atenuante al preguntar si aquella noche había ingerido alcohol a su cliente, quien ha respondido que se tomó cuatro botellas de güisqui junto a otra persona.
Además del imputado, en la sesión celebrada hoy han declarado varios policías que han recordado cómo aquella noche vieron a la víctima mientras huía del lugar aferrándose el abdomen, aunque lo confundieron con una persona ebria en plena celebración de los carnavales.
Estos ertzainas localizaron asimismo un cuchillo en el suelo, tras seguir el reguero de sangre que la víctima dejó tras de si en su huida. Otro grupo de agentes ha explicado que tras los hechos varias personas identificaron sin ningún tipo de dudas al acusado en una rueda de reconocimiento fotográfico.
El juicio se reanudará mañana con las declaraciones de nuevos testigos propuestos por la Fiscalía y la defensa.
(Puede haber caducado)